Mentes Dementes 2 de enero de 2026
Sobre este episodio
Apenas han pasado un par de días desde que ha comenzado este nuevo año y, poco a poco, todo parece volver a su sitio tras el pequeño desorden de las fiestas. Ya hemos dejado atrás la Nochebuena, la Navidad, la Nochevieja y el propio día de Año Nuevo. En este breve intervalo hasta el Día de Reyes toca ordenar no solo nuestras casas, sino también las emociones. El cuerpo nos pide retomar la cotidianidad, aunque todavía quedan luces encendidas, adornos, y dulces que disfrutar. Y, sobre todo, nos espera el día que pone el broche final a estas fechas: la llegada de los Reyes Magos, una fecha especialmente entrañable que contagia de ilusión sobre todo a los más pequeños. Y es precisamente esta noche cuando queremos asomarnos a esa puerta entreabierta de los recuerdos, la que nos hace viajar en el tiempo hasta la infancia y nos invita a recordar cómo la vivieron las generaciones anteriores para compararla, inevitablemente, con la infancia actual. Porque la infancia ha cambiado, y mucho. Hoy hablamos de protección, de cuidado y de derechos, pero también de una creciente sobreprotección que, en algunos casos, puede resultar perjudicial. Se ha rebajado la exigencia educativa, se toleran más los caprichos y se intenta evitar cualquier frustración, hasta que la realidad se impone y demuestra que no todo es un regalo ni todo se consigue sin esfuerzo. También se han ido cambiado los relatos: modificando cuentos tradicionales por considerarlos violentos o racistas, eliminando el conflicto y escondiendo la existencia del mal. Pero ocultar la violencia real o negar que exista la maldad no prepara a los niños para la vida; al contrario, puede hacerlos menos precavidos, más débiles y más expuestos frente a personas sin escrúpulos. A ello se suma una infancia cada vez más invadida por pantallas y juegos virtuales, con menos contacto físico, menos juego real y menos socialización directa. Mientras tanto, observamos más problemas de acoso escolar que antaño y mayores episodios de violencia entre menores, en un contexto legal que muchos consideran excesivamente permisivo. Todo ello provoca la sensación de que existe una impunidad que termina alentando conductas que traspasan límites y deja desprotegidas a numerosas víctimas. Y, además, nunca antes se había diagnosticado a tantos niños con trastornos, síndromes o etiquetas varias. Es difícil precisar si estamos ante una detección más concreta o ante una tendencia a patologizar conductas que antes se corregían con límites, educación y tiempo. Esta noche no buscamos respuestas simples ni nostalgias idealizadas. Queremos abrir un debate sobre la infancia de antes y la de ahora, y también sobre los efectos que la sobreprotección puede tener en el desarrollo emocional, social y educativo de los niños. Cuando pensamos en nuestra propia infancia, ¿qué recuerdos nos vienen primero (la libertad, las normas, la calle, el juego) y qué de todo eso creéis que se ha perdido hoy?, ¿la infancia de antes fue realmente más dura o, por el contrario, preparaba mejor para afrontar las dificultades de la vida adulta?, ¿estamos protegiendo más a los niños de hoy o los estamos sobreprotegiendo hasta el punto de hacerlos más frágiles emocionalmente?, ¿rebajar la exigencia educativa ayuda a los niños a ser más felices o acaba frustrándolos cuando se enfrentan a una realidad que no se adapta a ellos?, ¿decir “sí” a casi todo para evitar conflictos está creando una generación con menor tolerancia al esfuerzo y a la frustración?, los cuentos tradicionales hablaban del mal, del peligro y del miedo: ¿eliminar estos elementos protege a los niños o los deja menos preparados para identificar riesgos reales?, ¿es positivo esconder la violencia y el conflicto en la infancia o es necesario que los niños aprendan, poco a poco, que existen y cómo afrontarlos?, ¿cómo ha cambiado la socialización infantil con la llegada masiva de pantallas, videojuegos y redes sociales frente al juego físico y al contacto directo de antes?, ¿creéis que hoy hay más acoso escolar que antes o simplemente se hace más visible gracias a las redes y a una mayor sensibilidad social?, ¿el marco legal actual del menor protege adecuadamente o genera una sensación de impunidad que puede favorecer conductas violentas y dejar desprotegidas a las víctimas?, nunca se ha diagnosticado a tantos niños con trastornos o síndromes: ¿estamos ante un avance en la detección y atención o ante una tendencia a etiquetar conductas normales de la infancia?, pensando en el futuro, ¿qué tipo de adultos se están formando con el modelo educativo y social actual y qué responsabilidad tienen los padres y la sociedad en general en este asunto?