Mentes Dementes 18 de junio de 2021
Sobre este episodio
El ser humano desde su origen ha sentido fascinación por lo prohibido, y buena prueba de ello es el relato Bíblico en el que Adán y Eva cayeron en la tentación comiendo la manzana. Toda sociedad civilizada tiene unas normas y unas prohibiciones, legales y morales. Hay ciertas conductas que al ir en contra del orden público o por perjudicar a terceros son sancionables legalmente, y otras que sin serlo, son reprochables moralmente. Cuando se llevan a cabo este tipo de acciones, se juzgan como malas o incorrectas, es decir, a través de la prohibición, establecemos indirectamente lo que está bien o mal. Sin embargo, lo prohibido, en muchas ocasiones lo era por ser desconocido, extraño, o considerado antinatural, y esa concepción ha ido evolucionando según las sociedades y las épocas. A su vez, también podemos considerar que lo prohibido es un factor individual, que posteriormente se generaliza y termina estableciendo el orden social. Es decir, cada persona nos permitimos o prohibimos cosas, por el hecho de entenderlas como correctas o incorrectas, cuestión que además varía según las etapas de la vida. Cuando somos niños desarrollamos la curiosidad, nos vamos interesando por lo que nos rodea, experimentamos, descubrimos, y lo prohibido nos llama poderosamente la atención. En la adolescencia perseguimos la autoafirmación, queremos diferenciarnos de la figura de nuestros padres, encontrarnos a nosotros mismos, y mostrarnos rebeldes ante la autoridad y las prohibiciones. Cuando alcanzamos la edad adulta llega la madurez y la responsabilidad, pero sigue viva la curiosidad, y continuamos atraídos casi irremediablemente por lo inaccesible y lo prohibido. Lo cierto es que lo prohibido ejerce en todas las épocas y etapas de la vida una poderosa atracción, a veces fatal, que escapa de toda lógica y puede incluso llegar a terrenos peligrosos. Esta noche os invitamos a debatir sobre esa atracción por lo prohibido, su origen y causas. ¿Qué es lo que nos atrae de lo prohibido?, ¿Qué lo hace interesante?, ¿Si nos educan en que lo prohibido es inaccesible, nos inhiben la capacidad de aprender?, ¿Por qué reaccionamos de diferentes formas ante lo prohibido?, ¿Es adictiva la práctica de saltarse las normas?, ¿Os consideráis muy transgresores y atraídos por lo prohibido?, ¿Qué prohibiciones actuales consideráis admisibles y cuáles no?, ¿Cuáles han sido las prohibiciones más absurdas desde vuestro punto de vista?, ¿Cuál sería la prohibición que nunca acataríais?