1393 - Evangelios. La coronación humilde de Cristo. Mt 21:4-5
Sobre este episodio
1393 – Mt 21:4-5 – La coronación humilde de Cristo. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Decid a la hija de Sion: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga. La entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, simboliza su humilde coronación, y fue un acontecimiento de importancia sobresaliente. Observe lo siguiente: Por medio de ella Jesús provoca, incita deliberadamente el entusiasmo de las masas aumentando la molestia en los líderes del sanedrín y los fariseos, de modo que va acelerar el complot para quitarle la vida a Jesús. Jesús fuerza a los miembros del Sanedrín a cambiar su planificación, de manera que se cumpla el plan de Dios. Cuando la gente lo aclama como el Hijo de David, es decir, el Mesías, Él no trata de refrenarlos. Antes no lo había permitido. Jesús muestra a la multitud qué clase de Mesías es, no el mesías terrenal de los sueños de Israel, el que hace la guerra contra el opresor terrenal, sino el que vino a promover y establecer “lo que es para tu paz” (Lc 19:42); una paz duradera: la reconciliación entre Dios y el hombre, y entre el hombre y sus semejantes. Por medio de esta entrada triunfal Jesús, que simboliza su humilde coronación, cumple las profecías mesiánicas en Daniel 9:26 y Zacarías 9:9. La humilde coronación de Jesús fue muy parecida a su humilde nacimiento. Pero, a pesar de su sencilla coronación, Jesús era no obstante el verdadero Rey de Dios. Su reinado en la tierra será en el milenio. Dios afirma: “Pero yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte.” (Sal 2:6). Antes de la pascua (Jn 11:49-55; Lc 18:31-34). Semanas antes Jesús resucita a Lázaro (Jn 11) y los lideres religiosos acuerdan quitarle la vida. El sumo sacerdote Caifás lo profetiza en Jn 11:49-50 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. El apóstol Juan explica en Jn 11:53 Así que, desde aquel día acordaron matarle. La preparación (Mt 21:1-5; Lc 19:28-35). Por Marcos y Juan sabemos que antes de llegar a Jerusalén Jesús cena y es ungido en Betania en casa de Lázaro, el que revivió, y sus hermanas Marta y María (Mr 14:3-9; Jn 12:1-12). Mateo y Lucas no narran la cena en Betania y pasan de Jericó al monte de los Olivos. “Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos”. Una vez más Jesús demuestra su omnisciencia. diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo. Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.” (Mt 21:1-5; Lc 19:29-31). ¿Para qué buscar un pollino de asna? Mateo 21:4-5 dice “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Zacarías 9:9 Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna. Los discípulos hicieron como Jesús les indico y regresaron con el pollino de asna “y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima. (Mt 21:6-7; Lc 19:35). La coronación de Salomón fue parecida registrada en 1Re1:33-34 Y el rey (David) les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y montad a Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo a Gihón; y allí lo ungirán el sacerdote Sadoc y el profeta Natán como rey sobre Israel, y tocaréis trompeta, diciendo: ¡Viva el rey Salomón! Pero la coronación del Señor sería más humilde, no sobre una mula real, sino sobre un pollino de asna. La adoración (Mt 21:8-9; Lc 19:36-38). “Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino.” La multitud tendían sus mantos por donde pasaba Jesús.