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Hopalong Cassidy: La Ley del Revólver

· 1 h 14 min · Episodio 13

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Sobre este episodio

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Rachmil Productora Harry Sherman Productions Distribución Paramount Pictures Duración 74 minutos País Estados Unidos Idioma original Inglés Fotografía Blanco y negro Género Western, aventura y comedia familiar Reparto principal William Boyd — Hopalong Cassidy George “Gabby” Hayes — Windy Halliday Russell Hayden — Lucky Jenkins Evelyn Venable — June Lake Charles Anthony Hughes — Alcalde Jud Thorpe / Dan Rawley William Duncan — Buck Peters Clara Kimball Young — Mrs. Amanda Peters Emily Fitzroy — Snooksie, la maestra que abandona la escuela Dickie Jones — Artie Peters John Beach — Quirt Roy Barcroft — Sutton The Robert Mitchell Boy Choir — los alumnos de la escuela de Crockett Sinopsis Una nueva maestra procedente de Boston llega al Oeste con la intención de poner orden en la escuela de Crockett, donde un grupo de muchachos está convirtiendo las clases en un auténtico campo de batalla. Su llegada también altera la tranquila rutina del rancho Bar 20, cuyos habitantes pronto se ven involucrados en sus problemas. Al mismo tiempo, Hopalong Cassidy descubre que alguien está robando ganado en la región. Las sospechas recaen sobre un respetable personaje de la comunidad: el alcalde de Crockett, un hombre que esconde tras su apariencia honorable unas actividades bastante menos ejemplares. Mientras la maestra intenta transformar a sus indisciplinados alumnos y ganarse el respeto de los hombres del rancho, Hoppy comienza a investigar el misterio de los robos de ganado. Datos económicos y recepción La ley del revólver pertenece a la etapa de plena producción de la serie Hopalong Cassidy, cuando Harry Sherman y Paramount fabricaban estos westerns con presupuestos relativamente modestos y una extraordinaria regularidad. No se conservan cifras de taquilla fiables y específicas de esta película que permitan valorar con precisión su rendimiento económico. La recepción actual es bastante discreta: The Frontiersmen ronda el 6,2/10 en IMDb, una valoración que encaja razonablemente con la consideración que suele recibir dentro de la extensa serie. No es una de las entregas especialmente recordadas por su calidad, aunque sí conserva el encanto de sus protagonistas y de la fórmula clásica de los “Hoppies”. Y precisamente ahí está su interés: no estamos ante un gran western, sino ante un ejemplo muy representativo de aquel cine popular producido para ofrecer al público una nueva aventura de un personaje que ya se había convertido en una auténtica institución. Anécdotas y curiosidades La ley del revólver ocupa el puesto número 21 de las 66 películas cinematográficas de Hopalong Cassidy protagonizadas por William Boyd. La producción de la serie había comenzado en 1935 y continuaría hasta 1948, siempre con Boyd interpretando al famoso cowboy. 66 películas con un solo rostro. Es difícil encontrar en el western clásico una identificación tan absoluta entre actor y personaje. William Boyd interpretó a Hopalong Cassidy en las 66 películas realizadas entre 1935 y 1948. Durante más de una década, el público estadounidense llegó a asociar inseparablemente al actor con el cowboy de cabello blanco vestido habitualmente de negro. El Hopalong Cassidy original creado por Clarence E. Mulford en 1904 era bastante más áspero, rudo y poco refinado que el personaje cinematográfico. Las películas transformaron a Hoppy en un héroe limpio, educado, caballeroso y profundamente moral, que incluso tenía la peculiar costumbre de pedir zarzaparrilla en lugar de alcohol. William Boyd terminó convirtiendo esa versión cinematográfica en la imagen definitiva del personaje para varias generaciones. Hopalong Cassidy vestía habitualmente completamente de negro, incluido el sombrero. Era una elección llamativa porque contradecía el tópico del western según el cual el sombrero negro identificaba al villano y el blanco al héroe. En el caso de Hoppy, aquel atuendo acabó convirtiéndose precisamente en una señal inequívoca de honradez y autoridad. . Su inseparable caballo blanco, Topper, formaba parte esencial de la imagen del personaje. Incluso aparece acreditado como Topper en los registros de la película. George “Gabby” Hayes interpreta aquí a Windy Halliday, uno de los compañeros habituales de Hoppy. Hayes acabaría convirtiéndose en uno de los secundarios más reconocibles de la historia del western, aunque su popularidad alcanzaría todavía mayores dimensiones en los años cuarenta y cincuenta gracias a sus personajes de viejo vaquero de aspecto desaliñado y carácter cómico. El argumento introduce uno de los recursos habituales de estos westerns familiares: enfrentar la sofisticación y los métodos educativos del Este con la rudeza y las costumbres del Oeste. June Lake, interpretada por Evelyn Venable, no llega simplemente para ejercer de interés romántico, sino que se convierte en el elemento civilizador que modifica el comportamiento de los habitantes del Bar 20. La producción recurrió al Robert Mitchell Boy Choir, también conocido como los chicos de St. Brendan, para interpretar a los alumnos de la escuela de Crockett. La película mezcla así la aventura western con situaciones de comedia protagonizadas por los muchachos, algo que contribuyó a su carácter eminentemente familiar. Aunque la historia transcurre en el Oeste, varias escenas exteriores se rodaron en Garner Valley, California, uno de los lugares utilizados para proporcionar a la producción el paisaje necesario sin necesidad de desplazarse a los estados del Oeste americano. Selander fue uno de los directores que más trabajaron dentro de la serie. Su estilo era esencialmente funcional: narración rápida, acción clara y aprovechamiento de los escenarios exteriores. Llegaría a dirigir numerosas películas de la franquicia y se convertiría en uno de los realizadores más asociados al western de serie B. La película es un buen ejemplo del método de producción de Harry Sherman: mantener una maquinaria perfectamente engrasada para ofrecer al público nuevas aventuras de Hopalong Cassidy con gran rapidez. En 1938 se estrenaron nada menos que siete películas de la serie, entre ellas Partners of the Plains, Cassidy of Bar 20, Heart of Arizona, Bar 20 Justice, Pride of the West, In Old Mexico y The Frontiersmen. Cuando la serie cinematográfica empezó a perder fuerza a mediados de los años cuarenta, William Boyd no quiso abandonar a Hoppy. Llegó a invertir prácticamente todo lo que tenía para hacerse con los derechos del personaje y de las películas. Aquella decisión, que en principio parecía una apuesta arriesgadísima, terminaría siendo extraordinariamente rentable. El gran golpe de efecto llegó cuando Boyd llevó las películas de Hopalong Cassidy a la televisión. El éxito fue enorme y convirtió al personaje en una de las primeras grandes estrellas del western televisivo. La popularidad fue tal que la serie televisiva acabaría produciendo 52 episodios originales, además de las emisiones de las películas cinematográficas previamente remontadas. La franquicia no se limitó al cine y la televisión. Hopalong Cassidy tuvo programas de radio, cómics y una gigantesca línea de productos comerciales. La propia documentación oficial de la franquicia contabiliza 66 películas, 52 episodios de televisión y 104 programas de radio. La identificación fue tan completa que Boyd prácticamente abandonó cualquier posibilidad de desprenderse del personaje. Durante años, su nombre quedó unido de tal manera a Hoppy que resulta difícil encontrar fotografías del actor que no estén relacionadas con su célebre personaje. Retrospectiva y legado Vista hoy, La ley del revólver difícilmente puede competir con los grandes westerns de Hollywood de su época. Su argumento es sencillo, su puesta en escena es funcional y buena parte de sus situaciones responden a una fórmula que la serie repetiría una y otra vez. Sin embargo, juzgarla únicamente como película aislada significa perder de vista su verdadera importancia. Además, la serie ayudó a establecer un modelo de western familiar en el que la aventura, la acción, el humor y una visión muy definida de la honradez podían convivir sin necesidad de recurrir a la violencia excesivamente cruda. Hoppy era un héroe destinado especialmente al público joven, pero su enorme popularidad trascendió ampliamente esa categoría. Comentario final La ley del revólver pertenece a esa enorme zona del western clásico donde la palabra “artesanía” resulta más apropiada que “inspiración”. Lesley Selander dirige con eficacia, William Boyd vuelve a demostrar que no necesitaba grandes alardes para llenar la pantalla como Hopalong Cassidy y George “Gabby” Hayes aporta la inevitable dosis de humor y humanidad. No es una película destinada a figurar entre las grandes obras del western de los años treinta. Tampoco pretende serlo. Su misión es mucho más sencilla: ofrecer una nueva aventura de un personaje que ya era enormemente popular, mantener en funcionamiento la maquinaria de Harry Sherman y dejar al público satisfecho durante poco más de una hora. Y, precisamente por eso, resulta interesante contemplarla hoy. La ley del revólver no es tanto una joya escondida como una pieza de una gigantesca fábrica cinematográfica que produjo 66 películas alrededor de un único héroe. Una fábrica que convirtió a William Boyd en Hopalong Cassidy y que, contra todo pronóstico, consiguió que aquel cowboy de sombrero negro abandonara las salas de cine para conquistar después la televisión, la radio y prácticamente todos los rincones de la cultura popular estadounidense. https://www.ivoox.vip/plus?affiliate-code=af5b0e46baf4ad937869c044bd46bcbf https://www.ivoox.vip/premium?affiliate-code=0313ce6ca481986b3f6c1b4a348b6745 https://www.ivoox.vip/plus?affiliate-code=af5b0e46baf4ad937869c044bd46bcbf

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