FATIGA FRONTAL DE MARK REGO
Sobre este episodio
FATIGA FRONTAL DE MARK REGO Bajo nuestra frente… En algún lugar debajo de la piel, más allá del cráneo, se encuentra la corteza prefrontal, CPF Esta parte del cerebro se dedica a tomar decisiones, a realizar juicios, al pensamiento abstracto y a la expresión de la personalidad. Unas funciones muy complejas. Mark Rego es un psiquiatra de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale. Y cuenta con más de tres décadas de carrera a sus espaldas. Su último libro publicado se titula: Fatiga Frontal. Y nos habla sobre cómo el trabajo, el ocio y las relaciones modernas, basadas en la tecnología, afectan a la corteza prefrontal, CPF. El abuso al que sometemos a nuestra CPF es algo sin parangón en la historia del ser humano. Es una de las causas por las que somos infelices, nos sentimos sobrepasados o de que se disparen enfermedades como la depresión o la ansiedad. La cultura basada en la tecnología ha creado una epidemia de fatiga frontal. Y cuando esta se estresa, dejamos de funcionar. No podemos concentrarnos, olvidamos las cosas o nos cuesta empatizar con los otros. Y de ahí surge la ansiedad y la depresión. Sin embargo, el autor no culpa a la tecnología o a los smartphones como los principales causantes del problema. Sino al estilo de vida de muchas sociedades modernas. Es cierto que nuestra cultura está guiada por la tecnología. Por nuestras preguntas a Google. Pero estas facilidades nos exigen a cambio más demandas. Como la de evaluar una gran cantidad de opciones. Actualizar la información constantemente. Son las complejidades a las que nos somete la vida moderna. Todas estas demandas están gestionadas por nuestra CPF. Hasta la era moderna, la gente no estaba acostumbrada a usar todo el tiempo esa parte del cerebro. En el trabajo se empleaban herramientas manuales y se interactuaba con otras personas. Ahora una gran parte del trabajo exige la atención continua de nuestra CPF. Y supone un gran esfuerzo de concentración. Por eso la gente que tiene éxito es que es capaz de concentrarse mejor. La CPF es una parte del cerebro sofisticada y poderosa pero no responde bien al estrés. Y es en ese momento cuando abrimos las puertas a las dolencias mentales. Mark Rego lo ha comprobado desde su profesión. Muchos estudiantes comienzan a padecer problemas mentales en su primer año en la universidad. Justo cuando comienzan los retos, los horarios que no cuadran en las asignaturas o los exámenes. Mark opina que la gente con un déficit de atención es perfectamente funcional en muchos entornos. Excepto cuando tiene que escoger entre multitud de cursos, extraescolares o tutorías. Ahí es cuando ve que su TDAH se dispara. El profesor pone el acento en los jóvenes y sus riesgos. Toda su vida es virtual. Sus CPF todavía no están maduras. Además, el trabajo se ha vuelto más dependiente de la tecnología desde el covid. En cambio, esta habilidad con nuestra CPF se puede entrenar. Aunque hay que buscar momentos de desconexión. Muchos no pueden pasar más de cinco minutos sin mirar el móvil. Las novedades son continuas. Puede ser adictivo. Ante esto, hay que escapar del círculo vicioso. Trabajar con las manos en algo artístico es una buena opción. Preparar la comida, tocar un instrumento… O simplemente buscar el contacto con la naturaleza. Otra paradoja se comenzó a dar a mediados del siglo XX. Algo que nunca había ocurrido antes en nuestra historia. Ahora tenemos que ejercitar nuestro cuerpo y vigilar nuestro peso. Ya que en este momento de nuestra historia hay un excedente de comida y podemos evitar caminar. De igual modo, hay que pensar en cuidar nuestras mentes. Planteando metas a corto plazo realistas. O silenciando nuestras mentes. Esto se puede practicar mediante la meditación. Lo importante es hacer algo que haga desaparecer el ruido de nuestros pensamientos. Y luego retomaremos nuestra concentración. A la gente le cuesta más concentrarse. Sienten como si hubiesen perdido una parte de su personalidad. Los costes de la enfermedad mental son elevados para la sociedad. Mark reflexiona sobre la sociedad americana. Los estímulos para conseguir el éxito rápido están por todas partes. Las empresas buscan el triunfo inmediato. La generación clic quiere tener lo último enseguida. El tiempo se acorta de esta manera. Es una rueda que nos hace percibir que tenemos menos tiempo. Es verdad que la salud y la seguridad han mejorado mucho en este siglo. Y que la tecnología juega un papel crucial. En cambio, la satisfacción vital no deja de bajar. Quizás hemos mejorado pagando un alto precio. Las encuestan predicen que las próximas generaciones pueden tener peor salud mental que sus padres. Así que vayamos buscando soluciones a nuestra fatiga frontal.