JAIME I: EL REY CONQUISTADOR DE MUJERES Y AMANTES
Sobre este episodio
JAIME I: EL REY CONQUISTADOR DE MUJERES Y AMANTES Pilar Folgado Bean María Maruchi EL REY QUE CONQUISTABA TERRITORIOS... Y ALCOBAS — Pasó a la historia como Jaime I el Conquistador. — El hombre que conquistó Mallorca y Valencia, amplió sus dominios y transformó la historia medieval. — Pero detrás de la corona se escondía otra faceta bastante menos gloriosa. — ¡La de un monarca extraordinariamente mujeriego, infiel y protagonista de auténticos escándalos sexuales y matrimoniales! — Nacido en 1208, tuvo tres uniones matrimoniales reconocidas históricamente, al menos seis amantes documentadas y numerosos descendientes legítimos y extramatrimoniales. — Y algunas de sus aventuras amorosas resultan verdaderamente sorprendentes. TRES MUJERES Y UN REY INCAPAZ DE SER FIEL — Su primera esposa fue Leonor de Castilla. — ¡Jaime tenía apenas trece años cuando lo casaron con ella! — En su propia crónica reconoció que, durante el primer año, era demasiado joven para consumar el matrimonio. — La unión terminó anulada por razones de parentesco. — Su segunda esposa fue Violante de Hungría, con quien se casó en 1235. — Una mujer inteligente, influyente y decisiva en cuestiones políticas. — Tuvieron nueve hijos. — Pero aquello no impidió que el rey continuara relacionándose con otras mujeres. — Entre ellas figuraba Blanca de Antillón, madre de su hijo extramatrimonial Fernando Sánchez de Castro. — También Berenguera Ferrandis, con quien tuvo a Pedro Fernández de Híjar. — Además, estaba Aurembiaix de Urgel, una poderosa condesa vinculada al monarca mediante un acuerdo de 1228. — Tradicionalmente se ha interpretado como un pacto de concubinato, aunque los historiadores siguen debatiendo su verdadera naturaleza. — Porque en aquella época las relaciones de los reyes podían incluir acuerdos escritos, compromisos económicos y hasta castillos como parte de las negociaciones. TERESA GIL DE VIDAURE: LA AMANTE QUE SE ENFRENTÓ AL REY — Pero uno de los mayores escándalos tuvo como protagonista a Teresa Gil de Vidaure. — Una noble con quien Jaime mantuvo una relación y tuvo dos hijos: Jaime de Jérica y Pedro de Ayerbe. — ¡El monarca le había prometido matrimonio! — Sin embargo, cuando quiso apartarse de ella, Teresa decidió defender sus derechos. — El rey alegó que padecía lepra, una enfermedad entonces temida y estigmatizada. — Y pretendió liberarse de sus compromisos matrimoniales. — Pero Teresa recurrió a la autoridad pontificia. — ¡Y el papa Clemente IV reconoció la validez de su vínculo matrimonial! — Ni siquiera un conquistador podía deshacer a su antojo todas sus promesas. DE LA SUEGRA A LA NUERA: ¡EL ESCÁNDALO MÁS INSÓLITO! — Y atención, porque aquí llega una historia verdaderamente rocambolesca. — Entre las amantes del rey figuraba Guillema de Cabrera, beneficiaria de importantes propiedades y de un contrato de concubinato. — Pero, con los años, Jaime acabó relacionándose con otra mujer de aquella misma familia. — ¡Sibilia de Saga, la propia nuera de Guillema! — Sí, el rey pasó de mantener una relación con una noble a convertirse en amante de su nuera. — Sibilia estaba casada con Arnau de Cabrera, hijo de Guillema. — En 1275 abandonó a su marido tras intentar conseguir la anulación matrimonial. — Jaime le concedió importantes posesiones, entre ellas el castillo de Tárbena, tierras valencianas y derechos sobre otras localidades. — ¡Incluso quiso casarse con ella! — Pero había un pequeño inconveniente. — ¡Los dos tenían vínculos matrimoniales que impedían aquella boda! — El papa terminó reprendiendo al monarca por su conducta. — Y todo esto sucedía cuando Jaime I rondaba ya los 67 años. UN REY PIADOSO... CON UNA VIDA AMOROSA POCO PIADOSA — Otra de sus amantes fue Berenguela Alfonso, una noble castellana descendiente de la familia real leonesa. — Jaime también pretendió casarse con ella, pero el papa rechazó aquella posibilidad en 1265. — Y aunque el rey envejecía, su interés por las mujeres no parecía apagarse. — El resultado fue una extensa descendencia. — ¡Al menos catorce hijos identificados entre sus matrimonios y relaciones extramatrimoniales! — Una circunstancia que alimentó rivalidades familiares, conflictos sucesorios y disputas por los patrimonios. — Pero detrás de aquellas aventuras había algo más que deseo. — Había poder, dinero, privilegios y una profunda desigualdad entre hombres y mujeres. — Y aunque conocemos sus relaciones, no podemos asegurar cómo fueron todas en la intimidad ni inventar episodios que los documentos no describen. EL OTRO ROSTRO DEL CONQUISTADOR — Jaime I murió en 1276, a los 68 años. — Fue un monarca profundamente religioso, pero también un hombre cuya conducta sentimental chocaba con las normas de la Iglesia. — Un rey capaz de conquistar ciudades, repartir territorios y negociar con papas. — Pero también de abandonar compromisos, acumular amantes y provocar escándalos entre las familias más poderosas de su tiempo. — Su vida revela además a mujeres que no fueron simples acompañantes: algunas negociaron propiedades, defendieron sus derechos y desafiaron al propio rey. — ¡Porque Jaime I pudo conquistar Mallorca y Valencia, pero nunca consiguió gobernar su vida amorosa sin provocar una auténtica tormenta! — Y quizá esa sea una de las grandes paradojas de la historia. — ¡El hombre que pasó a la posteridad como EL CONQUISTADOR fue también uno de los reyes más mujeriegos y controvertidos de su época!