EL EXORCISTA: MÁRTIRES (2027) DE LOS ASESINOS EN SERIE DEL FBI A UNA POSIBLE LEGIÓN DEMONÍACA
Sobre este episodio
EL EXORCISTA: MÁRTIRES (2027) DE LOS ASESINOS EN SERIE DEL FBI A UNA POSIBLE LEGIÓN DEMONÍACA Tim Beniyork Pilar Folgado y María Maruchi UNA HISTORIA QUE RESUCITA EL MAL, NO AL ASESINO — Tras el tropiezo de El exorcista: Creyente (2023), Universal abandona su trilogía y confía la nueva película a Mike Flanagan. — Estreno anunciado: Para el 12 de marzo de 2027. — Scarlett Johansson interpreta a Julie Miller, detective de homicidios de Nueva York y madre de Max, un niño de doce años al cuidado también de su abuela Mary, interpretada por Diane Lane. — Trece años atrás, Julie detuvo a Father Sunday, el asesino satánico interpretado por John Leguizamo. — El arrestado escenificaba sus asesinatos imitando el martirio de los santos católicos, para profanar lo sagrado y quebrantar la fe. — Julie presencia su ejecución por inyección letal, rodeada de testigos y personal enmascarado. — Pero sucede algo perturbador y, trece años después, los crímenes reaparecen. — La detective desciende a una cripta centenaria y encuentra muerto a un joven monaguillo. — Su nombre está escrito en la pared con la sangre de la víctima: alguien la conoce y la desafía. — El cuerpo parece reproducir el martirio de san Andrés, crucificado en aspa, según la tradición y no la Biblia. — Una medalla religiosa y otras imágenes remiten a la iconografía de la película de 1973 y del padre Karras. — También hay crucifixiones, manos mutiladas y un barril ensangrentado. — Flanagan ha insinuado que el barril esconde otra referencia al martirio cristiano, sin revelar cuál. — El título Mártires tiene así dos lecturas: La de los asesinatos que pervierten la historia de los santos y una posible alusión a la sangre de los mártires invocada en la liturgia del exorcismo original. — La pregunta sería: si Sunday murió, ¿quién heredó sus rituales? CUANDO EL FBI EMPEZÓ A ENTRAR EN LA MENTE DEL CRIMINAL — Aquí está el hallazgo más provocador del tráiler: confrontar la psicología criminal con la posesión demoníaca. — ¿Qué sabemos realmente de la mente de un asesino en serie? — Antes de los años setenta ya existían perfiles pioneros, como el del «Unabomber» de Nueva York, pero el FBI todavía no había sistematizado esa metodología. — En 1972 creó en su Academia de Quantico la Unidad de Ciencias del Comportamiento. — Howard Teten y Patrick Mullany fueron los precursores; Robert Ressler se incorporó en 1975 y John Douglas participó después en las célebres entrevistas a asesinos encarcelados. — A finales de los setenta y durante los ochenta, aquellas entrevistas ayudaron a estudiar a criminales como Ted Bundy y John Wayne Gacy: infancia, fantasías, motivaciones, cómo elegían a sus víctimas y sus formas de actuar. — La investigación distinguía el modus operandi —lo que el criminal hace para cometer el delito— de ciertos rasgos rituales o de «firma» que expresan sus obsesiones. — El propósito era relacionar casos y orientar búsquedas, no leer la mente. — En 1984 se creó el Centro Nacional para el Análisis de Delitos Violentos, que impulsó el uso policial de aquellas herramientas. — La serie Mindhunter popularizó, posteriormente, esta etapa de la historia del FBI. — En plena fiebre del true crime, el tráiler menciona a H. H. Holmes, Richard Ramirez, Jeffrey Dahmer, Ted Bundy, John Wayne Gacy, y al asesino del Zodíaco: una galería de criminales reales y muy distintos entre sí. — Algunos criminales hablaron de Satanás, de demonios o de una entidad que los impulsaba a matar. — Berkowitz fabuló sobre voces demoníacas vinculadas a un perro; Bundy llegó a referirse a «la entidad». — Eso no demuestra ninguna posesión: pueden ser excusas, manipulación o formas de describir impulsos. — Flanagan plantea una inversión inquietante: ¿y si, solo dentro de este universo de ficción, tras algunas de aquellas afirmaciones se escondiera una auténtica fuerza sobrenatural? KINDERMAN, GÉMINIS Y LOS MENSAJES ESCONDIDOS — La inspiración principal no es repetir el caso de Regan. — La nueva versión se apoya en El exorcista III (1990), de William Peter Blatty, basada en su novela Legion: donde un policía investigaba crímenes idénticos a los de un asesino ya ejecutado. — El teniente William Kinderman, interpretado por George C. Scott, perseguía el rastro del Asesino Géminis. — El misterio acababa vinculado al cuerpo del padre Damien Karras, asociado a una presencia criminal sobrenatural. — En aquella película, el asesinato del muchacho Thomas Kintry abría la investigación; un sacerdote aparecía asesinado y había frases escritas con sangre. — El nuevo monaguillo de la cripta evoca deliberadamente esa atmósfera. — Géminis cortaba el índice derecho de sus víctimas y grababa el signo zodiacal de Géminis en la palma izquierda. — Era una marca secreta, distinta del célebre criminal real apodado el Zodíaco. — En Mártires parece verse otra mano con un dedo ausente. — La gran teoría está en una placa que vemos en su uniforme: aunque la protagonista se llama oficialmente Julie Miller, en una escena del pasado parece leerse KINDERMAN. — El detective de la tercera película tenía una hija llamada Julie y una esposa llamada Mary. — La nueva Julie tiene una madre llamada Mary. — Una foto que algunos han relacionado con la de George C. Scott, alimenta todavía más las sospechas. — ¿Era Julie Kinderman su verdadero nombre antes de casarse y pasar a llamarse Miller? — Y hay otro guiño posible: Jason Miller fue precisamente el actor que encarnó al padre Karras. — Si se confirmase, Flanagan habría conectado dos generaciones sin anunciarlo: la hija del investigador que combatió al mal regresaría convertida en policía. — Pero ni el parentesco, ni la fotografía, ni el significado del apellido están confirmados. LEGIÓN, EL HIJO POSEÍDO Y EL MAL QUE SE MULTIPLICA — El tráiler cita Marcos 5:9: «Mi nombre es Legión, porque somos muchos». — En el Evangelio, numerosos espíritus malignos abandonan a un hombre y entran en una piara de cerdos. — Legion es, además, el título de la novela que inspiró El exorcista III. — Flanagan ha sugerido la noción de «infestación»: no un solo demonio en un solo cuerpo, sino un mal capaz de extenderse, ocupar huéspedes y atravesar generaciones. — La sinopsis oficial habla de un «filamento» que conecta un linaje de asesinos. — ¿Y si Géminis, Father Sunday y otros criminales fueran eslabones de una cadena? — ¿Y si la misma entidad siguiera actuando a través de distintos cuerpos? — Las capuchas de la ejecución, inspiradas según el director en el anonimato de algunos participantes reales, regresan en escenas con figuras amenazantes. — Max aparece con una máscara semejante: el horror ya ha entrado en casa. — Julie persigue a un encapuchado armada. — Su hijo la llama «mamá», y ella le pide que no lo haga: quizá reconoce una voz ajena, detrás del rostro de Max. — Tiene doce años, como Regan al comienzo de la historia original. — El padre William (Chiwetel Ejiofor) escuchó la última confesión de Sunday y su fe quedó dañada. — La novata Gina Restrepo (Sasha Calle) sigue las pruebas policiales; el padre Nichol (Laurence Fishburne) aporta los rituales religiosos. — Completan el misterio Clay Silver (Scoot McNairy), un convicto en libertad condicional, y Peter Nicks , antiguo acólito del asesino. — Las protestas por la ejecución abren además preguntas sobre justicia y pena de muerte. — El cruce de referentes es deliberado: Seven y Zodiac, por los crímenes rituales y la pesquisa; El silencio de los corderos, por la psicología criminal; Fallen, con Denzel Washington, por el demonio que salta entre personas; y El exorcista original, por el miedo de una madre ante su hijo. — Flanagan, creador de La maldición de Hill House y Misa de medianoche, evita incluso recurrir a Tubular Bells. — Le interesa una película donde Satanás parece actuar y Dios permanecer ausente: un terror moral, familiar y existencial. — No sabemos si Pazuzu está implicado, si hay un solo demonio o una legión, ni si la familia Kinderman es el objetivo de una venganza. — Son teorías, no datos constrastados. — La gran idea final podría ser que: la policía puede detener al criminal, la justicia puede ejecutarlo, pero ¿cómo se condena a muerte a un mal que cambia de rostro? — ¿Y si el asesino más peligroso de todos llevara siglos muriendo… sin dejar nunca de matar?