Maila Nurmi. La vampiresa de Hollywood.
Sobre este episodio
Maila Nurmi. La vampiresa de Hollywood. Maila se mira en el espejo. Mangas largas, corsé estrecho, mallas tejidas, raya del ojo interminable, uñas largas, tacones de aguja y sombrero puntiagudo. Recuerda cuando fue al estreno de Blancanieves y los siete enanitos. Mientras casi todas las niñas querían ser como la protagonista, ella sólo pensaba en el papel de la madrastra. Maila Nurmi sería conocida como la Vampiresa de Hollywood. Su padre fue un escritor sin éxito. De pequeña le leía cuentos de terror a su hija para que se durmiera. Esas historias avivaron la imaginación de Maila. A los 17 años, abandonó a su familia y se fue a luchar por sus sueños. Se mudó a los Angeles y trabajó en un Club como bailarina. Allí fue donde inauguró su personaje de Vampiresa. En 1993 comenzó a presentar El Show de la Vampiresa en el canal siete. Se emitía a media noche. Maila presentaba películas de terror y hablaba de las mejores cintas del género entre telarañas, lápidas y candelabros. Durante un tiempo salió con el conocido actor, James Dean. Aunque ella se había casado con el director Dean Riesner. Riesner se quedaba en casa escribiendo y preparando sus películas. Pero a Maila le encantaba la noche, la oscuridad y el misterio. El escenario perfecto para engañar a su esposo. Maila tuvo cientos de amantes. Desde Marlon Brando a Elvis Presley, pasando por Orson Welles. En total, estuvo casada en tres ocasiones. Siempre fue una mujer libre y rebelde. En 1954 ganó un Emmy al mejor personaje femenino por su vampiresa. Incluso, Disney se fijó en su imagen como inspiración para la Maléfica de la película: La cenicienta. La sociedad quería a la vampiresa de Hollywood en sus dibujos, fotos y fiestas. Todo cambió en 1955. El 30 de septiembre, James Dean chocó su descapotable contra otro automóvil en California. Murió en el acto. La prensa y sus seguidores acusaron a Maila de haber provocado su fallecimiento con algún oscuro conjuro. Ya que poco antes, James Dean había negado su romance con ella. Un día, un fan del actor secuestró a Maila en su casa durante 4 horas y la amenazó con un cuchillo en el cuello. En un descuido del secuestrador, Maila consiguió huir. No volvió a reinar en la noche ni en Hollywood. Trabajó a las órdenes de Ed Wood, apodado como el ‘peor director del mundo’. Después, sobrevivió actuando en cintas de bajo presupuesto. En los años 80 tuvo un pleito contra la actriz Cassandra Peterson, por haberle robado su personaje. Finalmente, Maila se retiró de la escena pública. Abrió una boutique con complementos relacionados con su vampiresa. Y hasta probó suerte con la música punk en el grupo ‘la animadora de Satán’. Maila, con 85 años se levanta del sofá. Se dirige al espejo del tocador. Va maquillada y vestida del icono que le dio la gloria. Lo ha pasado muy bien en la vida y no se arrepiente de nada. Le asaltan los recuerdos. Se mira en el espejo y pronuncia la famosa frase de su programa: Hola amantes del terror, espero que tengáis dulces pesadillas, pensando en mí esta noche. Murió ese mismo año, en el 2008. Algunos siguen esperando a que salga de su fosa, como su personaje, para volver, de nuevo, a la fiesta con los vivos.