Los mamíferos prehistóricos olvidados
Sobre este episodio
Los mamíferos prehistóricos olvidados Han permanecido en segundo plano durante la historia. Bajo los focos de los dinosaurios. Cerdos infernales, ballenas caminantes, elefantes enanos o armadillos tan grandes como un coche. Fueron los mamíferos prehistóricos. Unos seres lactantes, que se hicieron con el dominio del planeta, cuando llegó su turno. Nuestros antepasados mamíferos lograron sobrevivir al asteroide que mató a los dinosaurios. Los primeros se remontan a unos 230 millones de años. Durante decenas de millones de años tuvieron que convivir con los gigantes del pasado, los dinosaurios. Aunque empezaron juntos, en el período Triásico, en el supercontinente Pangea. Más tarde, evolucionaron y hubo mayor diversidad, con destinos distintos. Los dinosaurios se transformaron en seres enormes, los animales dominantes. Estaban en la cima de la cadena alimentaria. Fueron los mayores carnívoros y herbívoros. A su lado, los mamíferos se volvieron más pequeños. Muchos se acostumbraron a vivir bajo tierra y salían de noche para evitar a sus depredadores. Se adaptaron para alimentarse con una gran variedad de alimentos, a crecer rápido, esconderse y cavar túneles. Estos rasgos les hizo sobrevivir al impacto del meteorito. La verdad es que los mamíferos extintos son tan fascinantes como los populares dinosaurios. Las ballenas azules son más grandes que cualquier animal que haya vivido. Los más nombrados son los tigres dientes de sable y los mamuts lanudos. Pero hay otros menos estudiados. Había castores tan grandes como los humanos. Y elefantes enanos, del tamaño de un perro pequeño. Por no hablar de los cerdos con dientes gigantes y afilados. Otros parecían una combinación entre un oso y un lobo. Los primitivos canguros tuvieron dientes enormes, como los de los leones. Durante la época de los dinosaurios, tuvieron que habituarse a vivir de noche. Bastantes mamíferos, encogieron de tamaño. Como el de los ratones o los topos. Ciertos mamíferos prehistóricos comieron huevos de dinosaurio. Las nuevas tecnologías nos ayudan a comprender como fue su hábitat. La inteligencia artificial sirve a los paleontólogos para que busquen patrones en grandes conjuntos de datos. Hoy en día, sería complicado clonar a un dinosaurio. Ya que su ADN se descompone, rápidamente. Conocer esta historia nos da pistas sobre cómo nos irá en el futuro. La extinción es un hecho propio de la vida. Las cosas siempre van evolucionando, cambiando y desapareciendo. Actualmente, la tasa de extinción de los mamíferos se ha acelerado en los últimos años. Muchos de ellos están gravemente en peligro. Nosotros, que también somos mamíferos, podríamos ser el próximo asteroide. Confiemos en nuestro gran cerebro. En nuestra gran capacidad de colaboración y en la conciencia como especie. Conservemos el planeta y a nuestros primos mamíferos. Todos somos parte del mismo ecosistema.