La IAtocracia vs la ética en el uso de la inteligencia artificial
Sobre este episodio
La IAtocracia vs la ética en el uso de la inteligencia artificial La Ia tocracia. El uso de la inteligencia artificial como herramienta de control, de poder. Mientras occidente la regula y debate sobre sus aplicaciones negativas, en china siguen avanzando. Entrenarla, depende del acceso masivo a datos. Y nadie dispone de más materia prima que un país con 1.426 millones de habitantes. Como es una hermética autocracia, su gobierno goza de barra libre total. Privacidad, intimidad, protección de datos, ninguna de estas salvaguardas propias del Estado de derecho frenará su propósito. En china siguen alimentando su IA con un maná de big data. Por eso han desarrollado la inteligencia artificial más sofisticada del mundo para controlar a sus ciudadanos. Invasivas herramientas de reconocimiento facial, monitoreo automatizado de chats… El objetivo oficial, declarado en 2010, es alcanzar el liderazgo mundial en 2030. La cima en todas las aplicaciones posibles: militar, industrial, espacial y logística. Este es el paradigma de la IA-tocracia. Así lo ha bautizado un equipo de investigadores del Mit, en Harvard, junto a otro de la Escuela de Economía de Londres. Es un modelo donde las empresas colaboran del todo con el Gobierno. Facilitando cantidades masivas de datos para el desarrollo de herramientas. En esta colaboración, ambos se retroalimentan. Ya que las compañías entrenan más eficazmente sus modelos de IA. Se estima que entre 2013 y 2018 se instalaron casi tres millones de cámaras para el reconocimiento facial en China. Las inversiones se han multiplicado por cuatro en los últimos años. Además, la IA china de reconocimiento facial se exporta a otros países como Venezuela, Níger, Yemen, Indonesia o Filipinas. Sin embargo, muchas empresas occidentales se autoimponen la prohibición de exportar a determinados regímenes. Pero China vende por igual a todos. La IA es un elemento de cambio muy poderoso en las relaciones internacionales. La globalización podría mejorar las herramientas de algunas autocracias y convertirlos en los próximos líderes tecnológicos. Otro factor destacable es que trabajar para el Gobierno es un factor decisivo en el éxito de las empresas chinas. Sus propios CEOs admiten, sin pudor, que la fuente principal que alimenta sus modelos de IA provienen del gobierno. Esto implica el hecho de que determinadas empresas resultan privilegiadas a costa de los datos de los ciudadanos. Esto no significa que la IA solo sirva para el control o para cosas negativas. Al igual que la imprenta o la energía nuclear, toda tecnología tiene su lado bueno y malo. Mientras tanto, la Unesco envió una recomendación mundial sobre la ética de la inteligencia artificial en 2019. Para que sus estados miembros sigan criterios de proporcionalidad, gestión medioambiental o igualdad de género. De momento la geopolítica por el control tecnológico sigue su rumbo, imparable.