LOS DIMINUTOS MICROBIOS Y SU ENORME PESO PARA LA VIDA
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LOS DIMINUTOS MICROBIOS Y SU ENORME PESO PARA LA VIDA Algunos microorganismos han gozado de mala reputación. En el pasado, se les asoció con la enfermedad. Sin embargo, estudios recientes, muestran sus beneficios para la salud humana. Los seres humanos estamos constituidos de millones de microbios, en su mayoría, desempeñan funciones benéficas. De hecho, los mosquitos pican más a algunas personas por los microbios que habitan su piel. Ya que los insectos detectan las diferentes sustancias químicas que producen los microorganismos. Estos minúsculos organismos, sólo se pueden observar a través del microscopio. El causante de la peste negra en Europa, en la que murieron miles de personas, fue un microbio. Pero cómo no podían verlo, atribuyeron la causa de esta desgracia a los malos aires. Estos organismos tan minúsculos realizan varias funciones. Desde ayudar a resistir enfermedades, educar al sistema inmunológico, digerir los alimentos, metabolizar fármacos a determinar nuestro olor corporal. La humanidad ya se aprovechaba de los microbios, incluso antes de conocer su existencia. Por ejemplo: en la elaboración de alimentos como el pan o de bebidas fermentadas, como el vino o la cerveza. Seguramente, fueron los primeros habitantes de la tierra, hace 3.500 millones de años. Las pruebas muestran que los primeros fósiles fueron bacterias. Ante un ambiente tan drástico, estas bacterias se adaptaron al ambiente. Evolucionaron y adquirieron la capacidad de hacer fotosíntesis. Es decir, de tomar energía y convertirla en oxígeno mediante un proceso químico. Gracias a la acción de las bacterias aparece la capa de ozono. Luego, las bacterias aprendieron a asociarse y surgieron los organismos multicelulares. Hay más microbios que estrellas en el universo. Cada parte de nuestro cuerpo está poblada por distintos microbios y hay enormes diferencias entre unos y otros. Por ejemplo: Entre la comunidad microbiana de la boca y la del intestino. Significa que en unos centímetros de distancia en el cuerpo humano hay mayor diferencia de microorganismos que en cientos de km en la tierra. Cada persona dispone de su propio microbioma. Que depende de factores como la dieta, la genética o la inmunidad. Algunos expertos recomiendan que hay que dejar que los niños se ensucien un poco mientras juegan. La exposición a la naturaleza, desde edades tempranas, es importante para que su sistema inmune aprenda a defenderse. Si no se entrena el sistema inmune puede reaccionar y presentar una alergia. El avance en el conocimiento de los microorganismos benéficos nos puede ayudar contra el problema de la resistencia de las bacterias a los antibióticos. Un problema que ocasiona varias muertes en la actualidad. Para atajarlo ya se practica el trasplante de microbiota. Que combaten a las bacterias dañinas de los pacientes que han recibido tratamiento con antibióticos. En resumen, que conviene salir de la urna de cristal. Exponernos al medio ambiente, entrenar a nuestro sistema inmune. Y seguir investigando a estos diminutos organismos, fundamentales para el desarrollo de la vida.