Episodio 151 - Respiro Amabilidad
Sobre este episodio
Hola, soy Gloria Cano, tu coach de respiración y te doy la bienvenida al episodio 151 de #ParayRespira. Esta semana nuestra práctica es #RespiroAmabilidad, nuestro tercer ejercicio de la serie inspirada en los hallazgos y técnicas del Heartmath Institute , que lleva más de 25 años estudiando la Inteligencia del Corazón. Como lo mencionamos en el primer episodio de la serie, titulado #Respiroamor, en esta serie entendemos el Amor como una sinergia del corazón y la mente trabajando juntos de manera coherente, armónica. Y cada práctica nos invita a enfocarnos en una de las cualidades del amor; para esta semana vamos a practicar la #Amabilidad. El amor tiene la cualidad de ser amable con las demás personas, incluso cuando no estamos de acuerdo con ellas. La #Amabilidad hace sentir bien a nuestro corazón y a quienes la reciben. Practicarla nos ayuda a aliviar los pensamientos y sentimientos separativos y, a menudo, mejora las situaciones. Recuerda que practicar las cualidades del amor en nuestras interacciones ayuda a sanar la separación, tanto dentro de nuestro propio corazón como con los demás y nos ayuda a reconocer nuestra humanidad compartida. Además, cualquier acción de amabilidad aporta para poner más amor a moverse a través de nuestro sistema. Así que regálate unos minutos y practiquemos juntos. Comencemos… Recuerda que la práctica se trata de sentir amor y de practicar el amor de maneras que sean beneficiosas tanto para uno mismo como para los demás; en esta práctica vamos a mover amor en forma de #Amabilidad. Siéntate en una posición cómoda, con la espalda recta y ambos pies en el piso. Si puedes, cierra los ojos o baja la mirada suavemente. Nota la silla en que estás, nota la tierra bajo tus pies, que te acoge sin restricciones. Comienza con la respiración natural: Inhala y exhala por la nariz, sin forzar tu respiración. Si tu mente divaga, tráela gentilmente de vuelta a la respiración. Inhala y tu abdomen se expande Exhala y tu abdomen se contrae Inhala y tu abdomen se expande Exhala y tu abdomen se contrae A continuación, vamos a respirar amabilidad… Imagina que todo el aire que te rodea es amor y amabilidad, al inhalar, respira esa amabilidad y llévala a tu corazón, tu mente y todo tu cuerpo. Al exhalar, despacio por tu nariz, irradia esa amabilidad hacia todo tu entorno. Imagina, siente, visualiza como la amabilidad te cubre a ti, a tu entorno y a todas las personas y demás seres de la Tierra que están viviendo situaciones difíciles y necesitan un poco de luz, cariño y un toque amable y amoroso. Una vez más… Imagina que todo el aire que te rodea es amor y amabilidad, al inhalar, respira esa amabilidad y llévala a tu corazón, tu mente y todo tu cuerpo. Al exhalar, despacio por tu nariz, irradia esa amabilidad hacia todo tu entorno. Imagina, siente, visualiza como la amabilidad te cubre a ti, a tu entorno y a todas las personas y demás seres de la Tierra que están viviendo situaciones difíciles y necesitan un poco de luz, cariño y un toque amable y amoroso. Una vez más, Inhala esa amabilidad y llévala a tu corazón, tu mente y todo tu cuerpo. Al exhalar, irradia esa amabilidad hacia todo tu entorno. Imagina, siente, visualiza como la amabilidad te cubre a ti, a tu entorno y a todas las personas y demás seres de la Tierra. ¡Terminamos! toma unas cuantas respiraciones profundas tomándote un momento para reintegrarte a tu entorno. Recuerda que puedes realizar este ejercicio varias veces al día, en cualquier momento y lugar, te animo a que lo practiques especialmente cuando estés frente al espejo en la mañana y cada vez que tengas un encuentro con otra persona o personas, si vas por la calle, cubre de amabilidad a todos con quienes te cruces. ¡Gracias por practicar conmigo! Y recuerda que estoy atenta a tus comentarios y sugerencias sobre la práctica.