Mentes Dementes 3 de abril de 2021
Sobre este episodio
Estamos inmersos en plena Semana Santa, el momento en el que los cristianos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Si bien es cierto que la Biblia recoge milagros muy grandiosos, la resurrección de Jesucristo se puede considerar el milagro más grande dentro del mundo espiritual. Los escépticos niegan que algo como la resurrección sea posible, porque científicamente no hay forma de demostrarlo. Sin embargo, millones de personas en todo el mundo basan su fe en este y otro tipo de acontecimientos parecidos, inexplicables para la ciencia, .Según el diccionario de la RAE, un milagro es un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a una intervención sobrenatural de origen divino. Por otro lado, y en su segunda acepción, más allá de lo religioso, se define como todo suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa. A veces, se producen curaciones inexplicadas, casos que parecen incompatibles con la vida, imposibles de justificar desde la medicina, pero eso no implica que tengamos que achacarlo a “milagros”, puesto que éstos pueden responder a nuestra pura y simple ignorancia, es decir, puede tratarse de fenómenos que somos incapaces de explicar en ese momento, pero que sí que podamos hacerlo en un futuro. Sin embargo, nadie puede negar que cuando enfocamos nuestra mente en algo, con constancia y disciplina, lo imposible puede llegar a convertirse en realidad. El poder de la mente no tiene límites. Cuando trabajamos la voluntad, el milagro puede aparecer, ya sea mejorando nuestra salud, o alcanzando una meta. Así pues, el milagro puede provenir de una intervención divina, de un fenómeno sobrenatural, de un tercero que nos ayude, o responder a la transformación de la persona y su poder mental. Hoy además de hablar de la Semana Santa y de cómo estamos afrontando estas fechas en época de pandemia, queremos analizar el fenómeno de los “milagros”, desde todas las perspectivas posibles, desde la fe, y también más allá de ella, y de las creencias religiosas. ¿Existen los milagros?, ¿Conocéis casos en sanidad de curaciones inexplicables?, ¿Puede la fe (encomendarse a un Santo, rezar), o el poder mental (entusiasmo, cariño, actitud positiva) saltarse las leyes de la naturaleza y obrar el milagro? ¿El milagro existe como tal o somos nosotros los que lo llevamos a cabo?, ¿Concentrarse en una dolencia, tener fe en la curación, o voluntad, puede ayudarnos a mejorarla o incluso sanar?, ¿El hecho de caer en la negatividad, perder la confianza en sí mismo, puede perjudicar la curación de una persona o incluso llevarle a enfermar? ¿Hay personas que nos pueden ayudar a canalizar nuestra energía, y a tener más confianza para luchar contra una enfermedad por nosotros mismos (familiares, amigos, sanadores)?, ¿Qué papel juega la sugestión en las curaciones?