EL COLOR QUE NO EXISTE
Sobre este episodio
Se asomó a la ventana un domingo cualquiera y vio en el cielo un arco con colores que no tienen nombre. No pudo apartar la vista durante cuatro días. Su madre le pasó la mano por la cara para cerrarle los ojos, y los párpados no se cerraron. Porque no era él quien miraba.