EL PORTADOR DEL COLOR
Sobre este episodio
Esa tarde Joseph pintó la pared del estudio de un azul casi de noche, y Yaro no dejaba de olfatear el rodapié. Me dormí con ese azul en los ojos y desperté en un sanatorio gris, con las manos grises. Conté ocho segundos antes de tomar la mano del guardián. Dos niños sin color me guiaron hacia abajo, tomados solo de sus guantes, y lloraron al dejarme frente a una puerta de cristal. Detrás esperaban una mujer que no debía sonreír y siete jueces. Elegí bien, y volví con una pluma que nunca deja de cambiar de color: una de las quinientas treinta y ocho piezas. Esa mañana rocé con ella la pared de Joseph, y el azul se fue. Música: «El Último Sueño de la Noche», tema original de Michael Navarro.