EL PORTADOR DE LA CULPA
Sobre este episodio
Una mujer recitó, con la voz de mi madre, cada cosa mala que he hecho. Sin saltarse ni una. Con cada falta, un peso encima. Si me caía, me trituraba. Aguanté de pie. Y me dio un trozo de carne que cura cualquier herida. Pero no la borra: la pasa a alguien a quien quiero. Desperté con la carne en mi mesa de noche. Y ya sé en quién pensé primero.