Mateo 19 "El joven rico"
Sobre este episodio
La salvación es una obra de la gracia soberana de Dios y no puede obtenerse mediante méritos, riquezas o esfuerzos humanos. Cristo nos llama a confiar únicamente en Él, renunciando a todo aquello que compita con su señorío. El verdadero discipulado implica una entrega total a Cristo, reconociendo que Él es el tesoro supremo y que la vida eterna es un regalo de Dios para quienes Él ha escogido y transformado para su gloria.