Lucas 1 "Anuncio del nacimiento de Jesús"
Sobre este episodio
Dios cumplió soberanamente su propósito eterno de redención mediante la encarnación de Jesucristo, el Hijo de Dios y Salvador prometido. La salvación no nace de la iniciativa ni de los méritos humanos, sino de la gracia de Dios, quien determinó enviar a su Hijo para rescatar a su pueblo del pecado. El hombre es incapaz de salvarse por sus propias fuerzas, pero nada es imposible para Dios. Él obra conforme a su perfecta voluntad y concede la fe necesaria para recibir y obedecer su Palabra. Por tanto, nuestra esperanza descansa únicamente en Jesucristo y en la fidelidad del Dios que cumple todas sus promesas.