Lucas 2 "Presentación de Jesús en el templo"
Sobre este episodio
Jesucristo es el cumplimiento de las promesas de Dios y el único Salvador de los pecadores. Desde la eternidad, Dios determinó enviar a su Hijo para cumplir perfectamente su ley y realizar la obra de redención que el hombre, por su naturaleza caída, jamás podría alcanzar por sus propios méritos. La salvación es una obra de la gracia soberana de Dios, quien por medio de su Espíritu abre nuestros ojos para reconocer a Cristo como nuestro Salvador. Por tanto, nuestra esperanza y nuestra paz no descansan en nuestras obras ni en las circunstancias de este mundo, sino únicamente en Jesucristo y en la fidelidad del Señor.