Mateo 22 "El gran mandamiento"
Sobre este episodio
El propósito del hombre es glorificar a Dios amándolo con todo su ser y reflejando ese amor al prójimo. Sin embargo, debido a la corrupción total por el pecado, nadie puede cumplir perfectamente este mandamiento. Solo mediante la gracia de Dios, la obra redentora de Cristo y la regeneración del Espíritu Santo, podemos recibir un nuevo corazón capaz de amar y obedecer verdaderamente al Señor. Jesucristo, el Hijo de David y Señor eterno, es el único que cumplió perfectamente la Ley e hizo posible que vivamos para la gloria de Dios.