Mateo 23 "Jesús acusa a escribas y fariseos"
Sobre este episodio
Dios demanda una obediencia que brota de un corazón regenerado y no una religión basada en apariencias. La hipocresía religiosa revela la corrupción del corazón humano y conduce al juicio de Dios. Solo Jesucristo, por su gracia soberana, transforma al pecador desde el interior, produciendo una vida de humildad, santidad y obediencia que glorifica al Padre. La verdadera justicia no consiste en obras externas, sino en la obra regeneradora del Espíritu Santo que conforma al creyente a la imagen de Cristo.