¿A quién pertenece tu vida?
Sobre este episodio
César quiere tu moneda, pero Dios quiere tu corazón Vivimos en un mundo que reclama constantemente nuestra atención, nuestro dinero, nuestras decisiones y nuestra lealtad. Sin embargo, ninguna autoridad humana, posesión material o ambición personal puede ocupar el lugar que le corresponde a Dios. La verdadera pregunta no es solamente qué debemos entregar, sino quién tiene derecho sobre nuestra vida . Podemos cumplir nuestras obligaciones, respetar a las autoridades y actuar responsablemente en la sociedad sin convertir ninguna de estas cosas en nuestro señor. Dios no busca una obediencia superficial ni una religión de apariencias; reclama nuestro corazón entero. Y cuando descubrimos que hemos vivido divididos, Cristo nos invita al arrepentimiento, la fe y una entrega renovada. No le des al mundo lo que pertenece a Dios. Tu vida también le pertenece.