Una invitación que no puedes rechazar
Sobre este episodio
Estas invitado… pero ¿estás preparado? Dios ha preparado una mesa y extiende una invitación que nace de su gracia. Sin embargo, no todos responden de la misma manera. Algunos rechazan su llamado porque están demasiado ocupados; otros prefieren sus propios intereses antes que la voluntad del Rey. Pero hay una advertencia todavía más seria: no basta con estar cerca de las cosas de Dios; necesitamos pertenecer verdaderamente a Cristo. El evangelio no es una invitación para presumir nuestros méritos, sino para recibir por fe la gracia que no merecemos. Cristo llama al pecador, perdona al arrepentido y transforma al que confía en Él. No confundas asistir con creer, ni conocer la verdad con obedecerla. La invitación está delante de ti. ¿Responderás al Rey?