70. La postura de meditación: no es tan fácil como parece
Sobre este episodio
Muchas personas que empiezan a meditar se encuentran con un obstáculo que no esperaban: la postura. Les cuesta estar cómodas, se les duerme una pierna, sienten la espalda tensa, la cadera rígida… y al poco rato, en vez de meditar, están lidiando con una lucha interna para no moverse, para sostener el cuerpo, para no abandonar. A veces incluso sienten que “no sirven para meditar” solo porque su cuerpo no consigue mantenerse en una postura aparentemente simple. Pero hay que tener en cuenta que la postura se aprende, se adapta y se prepara.