El cinturon fino que se pudre
Sobre este episodio
Ayer, en el Evangelio, Jesús nos hablaba del tesoro y la perla que transforman la vida. Hoy el profeta Jeremías nos muestra el drama de un pueblo que ha perdido ese tesoro, que ha cambiado su gloria por ídolos que no salvan. El profeta recibe una orden extraña: comprar un cinturón de lino y enterrarlo junto al Éufrates. Cuando lo desentierra, el cinturón está podrido, inservible. Así es el pueblo que se ha separado de Dios, que ha dejado de ser su gloria para convertirse en algo que no sirve para nada.