Escuchar la Palabra y vivirla como hijos de Dios
Sobre este episodio
Al llegar al sábado, damos gracias por la Palabra que nos ha acompañado durante la semana. Hemos contemplado cómo Cristo transforma la vida, nos enseña a orar, nos da su Espíritu y nos invita a permanecer unidos a Él. Hoy san Pablo nos recuerda que, por la fe y el Bautismo, somos hijos de Dios y estamos revestidos de Cristo. Y Jesús nos muestra que María es bienaventurada no solo por haberlo llevado en su seno, sino también porque escuchó la Palabra y la vivió. La misión nace de ese encuentro: escuchar a Cristo, dejarnos transformar y compartir su amor.