Con los ojos del corazón iluminados
Sobre este episodio
Llegamos al sábado con gratitud por la Palabra que nos acompañó y por las oportunidades de vivirla. Esta semana hemos mirado la fe que actúa en el amor, la justicia que no se queda en apariencias, nuestra vocación de hijos de Dios y la confianza que vence el miedo. Hoy, san Pablo pide para nosotros un corazón iluminado, capaz de reconocer la esperanza a la que Dios nos llama. Y Jesús promete que el Espíritu Santo nos enseñará qué decir cuando demos testimonio de él.