1417 - Evangelios. Las diez vírgenes. Mt 25:1
Sobre este episodio
1417 – Mt 25:1 – Las diez vírgenes. Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Esta parábola es la más conocida sobre la segunda venida de Cristo y enseña lo que ocurrirá con el Israel salvo y el no salvo en ese momento. En este tiempo la iglesia ya ha sido arrebatada siete años antes, ha pasado por el tribunal de Cristo, las bodas del Cordero y como esposa del Cordero ya está en condiciones de reinar con Jesucristo en el reino milenial y celebrar en la tierra la cena de las bodas del Cordero (1Ts 4:16-17; 5:23-24; 2Co 5:10; Ap 5:10; 19:1-9). El escenario es el de una típica ceremonia judía de boda que constaba de tres partes: La primera era el noviazgo que era arreglado por los padres de la novia y el novio, el noviazgo equivalía a un contrato matrimonial. La segunda parte era el compromiso, la ceremonia de matrimonio en que los novios intercambiaban votos en presencia de la familia y los amigos. En ese momento la pareja se consideraba casada. Durante el compromiso la pareja continuaba separada y esto podía durar varios meses, a veces un año. La tercera parte que era al final del período del compromiso se realizaba la fiesta de bodas donde el esposo venía por la esposa para consumar el matrimonio. El esposo junto con la esposa, y sus acompañantes, las damas de honor, desfilaban en la noche por las calles usando lámparas y antorchas para iluminar el camino y proclamar que la fiesta de bodas estaba a punto de comenzar. Jesucristo centra su parábola en la tercera parte de la ceremonia de una boda judía. La situación de las damas de honor, las diez vírgenes (Mt 25:1-5). “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.” ¿Cuál es la razón de la parábola? Jesús había enseñado que para ser salvo y entrar al reino de los cielos estaba condicionado al nuevo nacimiento (Jn 3:3-5), y que una vida de piedad aparente no era suficiente para entrar al reino de los cielos. Las diez vírgenes no son la esposa sino las acompañantes y representan a la nación de Israel. Los salvos son representados por las cinco vírgenes prudentes y el Israel no salvo por las cinco vírgenes insensatas. Las acompañantes eran vírgenes, doncellas porque en esa época se acostumbraba que las damas de honor fueran jovencitas que no hubieran estado casadas. La evidencia que cinco damas de honor no estaban preparadas a pesar de su apariencia externa, que no eran salvas, fue el hecho de que no tomaron consigo aceite. Pero las damas de honor prudentes, las salvas, tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. ¿Por qué diez vírgenes? Israel usaba el número diez como completo y en este caso señala a toda la nación de Israel (Rut 4:2; Ap 2:10). El esposo es Cristo demorándose en su segunda venida y regresando inesperadamente. La venida del esposo (Mt 25:6-9). “Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.” El significado de insensates en la Biblia es el de quien no presta atención a las cosas espirituales conforme al pensamiento de Dios. El insensato no considera a Dios (Sal 14:1; 53:1). El prudente si tiene temor de Dios (Pr 1:7). La segunda venida de Cristo será repentina, inesperada no habrá tiempo para prepararse y solo el Israel salvo entrará al reino milenial. (Mt 24:30; Ap 1:7;