1430 - Evangelios. Las siete palabras. Mt 27:46
Sobre este episodio
1430 – Mt 27:46 – Las siete palabras. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Las siete palabras son conocidas como las últimas palabras o expresiones mencionadas por Jesús en la cruz del Calvario. En ellas Jesús demuestra su deidad, misericordia, perdón, paternidad, humanidad, y ser el Salvador de todo aquel que cree en Él. Enseña el apóstol Pedro “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.” (1Pe 3:18). Veamos las 7 palabras, su atributo, doctrina y enseñanza. Palabra 1. “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34) Atributo de Dios: Intercesor (Ro 8:34; He 4:14-16; 7:25). Doctrina: Perdón. Deber para el creyente: Perdonar para mantener la comunión con Dios y el prójimo. Miqueas enseña ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.” (Miq 7:18). El Señor manda: “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” (Col 3:13) Palabra 2. “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso.” (Lucas 23:43). Atributo: Rey de reyes, Señor de señores. Doctrina: Resurrección. Deber para el creyente: Creer en la esperanza de la resurrección y la vida eterna. Juan enseña: “y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.” (Ap 1:5). Es la esperanza viva del cristiano: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,” (1Pe 1:3). Palabra 3. Jesús en la cruz dijo a María y a Juan: “Mujer, he ahí tu hijo… hijo he ahí tu madre.” (Juan 19:26-27). Atributo: Paternidad. Doctrina: La familia, amor fraternal. Deber del creyente: Amor fraternal con la familia y el prójimo. Cumplir la ley de Cristo (Jn 13:34-35). ¿Por qué Jesús no confió esto a sus medios hermanos de sangre? No eran creyentes. Pablo enseña: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Ro 8:15). Juan exhorta: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.” (1Jn 4:7). Palabra 4. “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mt 27:46; Mr 15:34). Atributo: Humanidad, la ira de Dios. Angustia por la separación del Padre durante el juicio por los pecados de la humanidad. No lo llama Padre porque Dios actúa como juez y no como Padre. Doctrina: Sustitución. Deber del creyente: Confiar siempre en Dios. Pablo enseña “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”. (Ro 3:24-25). Juan afirma que Cristo “es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.” (1Jn 2:2). Palabra 5. “tengo sed.” (Juan 19:28). Atributo: Humanidad. Doctrina: Encarnación. Deber del creyente: Valorar, amar la palabra de Dios. Jesucristo demostró ser Perfecto Dios, Perfecto hombre. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” (Jn 1:14). Creer en el misterio revelado de la piedad: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto