Pancreatitis aguda: cuatro planos, un paciente — el arte de no tratar tu propio miedo
Sobre este episodio
Un paciente con dolor epigástrico, lipasa alta y un equipo entero listo para actuar: TAC precoz, ERCP, ayuno, fluidos agresivos. Todo parece lógico. No todo está bien. En este episodio revisamos pancreatitis aguda desde lo que realmente cambia decisiones al lado de la cama: cómo diagnosticar sin sobrepedir, cómo pensar la etiología sin caer en automatismos, cómo reconocer gravedad de verdad y cómo intervenir sin tratar de calmar nuestra propia ansiedad clínica. Hablamos de por qué la lipasa importa más que la amilasa, por qué el TAC precoz suele aportar más falsa seguridad que utilidad, por qué la gravedad no se define al ingreso sino en la evolución de las primeras 48 horas, y por qué hacer más no siempre significa tratar mejor. También pasamos por varios clásicos que siguen apareciendo en la práctica: fluidoterapia excesiva, “reposo pancreático”, antibióticos por reflejo, ERCP urgente sin colangitis e intervenciones precoces sobre necrosis que todavía no toca tocar. Un episodio sobre evidencia, fisiología y criterio clínico. Porque en pancreatitis aguda, muchas veces el error no viene por falta de acción, sino por no saber cuándo frenar. Fuentes citadas en el episodio: guías 2025 de la Asociación Internacional de Pancreatología y la Asociación Americana de Páncreas; guías 2024 del Colegio Americano de Gastroenterología; WATERFALL ( NEJM , 2022); PONCHO ( The Lancet , 2015); POINTER ( NEJM , 2021); TENSION ( The Lancet , 2018); Guilabert y cols. ( Gastroenterology Clinics of North America , 2025); McDermott y cols. ( JAMA Surgery , 2024); Beij y cols. ( United European Gastroenterology Journal , 2025).