¿ Y si dejamos de exigirnos tener que estar en TODO?
Sobre este episodio
Creo que muchas veces hablamos de la culpa de la maternidad como si fueran pequeñas culpas cotidianas. Les puse la tele demasiado rato. Hoy perdí la paciencia. Pedimos pizza. No jugué con ellos. Trabajé demasiado. Pero creo que debajo de todas esas pequeñas culpas hay algo muchísimo más profundo. Una creencia que muchas hemos interiorizado sin darnos cuenta: Una buena madre está. Está disponible. Está pendiente. Está presente. Está en todo. Y si no está… algo dentro de nosotras siente que está fallando. Hoy quiero hablar precisamente de eso. De la culpa de no estar.