HALLOWEEN 2020 EL DÍA MÁS TERRORÍFICO
Sobre este episodio
HALLOWEEN 2020 EL DÍA MÁS TERRORÍFICO La celebración de Halloween se ha convertido en una festividad tradicional en muchos países. Hace más de 2.000 años, los celtas apagaban las luces. Y esperaban que la muerte no tocara a sus puertas. Era la noche de Samhain. Esta costumbre se extendía por las islas británicas, Escandinava y Europa occidental. Los druidas eran los sacerdotes paganos celtas. Fueron los encargados de celebrar la noche de Samhain. Se decía que los espíritus volvían a caminar por la tierra. Y buscaban poseer a los vivos. Por eso las casas permanecían frías y oscuras. Sus dueños se vestían fúnebremente. Para evitar llamar la atención de estos temidos visitantes. La idea era pasar desapercibidos. Así celebraban los celtas el final del verano. El fin de las cosechas. Y el comienzo de un año nuevo. All Hollows Eve. Un nombre que a través del tiempo y del espacio se convertiría en la palabra: Halloween. Como curiosidad, Halloween no cuenta con una traducción en los países en los que se celebra. Algo que no ocurre por ejemplo con la Navidad. Una festividad que cada país traduce a su idioma. El 31 de octubre era la fiesta dedicada a los dioses. A Morrigan, la diosa de la guerra. Y a Dagda, una deidad relacionada con la abundancia. Más tarde, los romanos conquistaron parte de las Islas Británicas. La iglesia mantuvo el bagaje cultural de la civilización romana. Lo hizo a través de herramientas como el latín y la escritura. Muchos cultos antiguos fueron adaptados a la fe católica. En el siglo séptimo después de cristo, el papa Bonifacio cuarto incorporó la antigua tradición celta al calendario. Y pasó a llamarse: La víspera del Día de Todos los Santos. Un intento de darle un marco sagrado a una arraigada tradición pagana. Pero esta costumbre no dejaría de transformarse. Hacia el año 1845, Irlanda experimentó una tremenda crisis. La Gran Hambruna Irlandesa. Millones de irlandeses emigraron a otros países en busca de oportunidades. Estados Unidos fue el principal destino de los exiliados irlandeses. Estos se llevaron sus tradiciones a la tierra del sueño americano. Y sus antiguas costumbres se volvieron más comerciales. Una de las actividades más populares en Halloween es la de ahuecar y tallar una calabaza. El origen de esta tradición era la de hacer un farol llamado Jack-o-lantern. Surgió del folklore irlandés del siglo 18. Cuenta la leyenda que Jack era un bebedor, jugador y holgazán. Pasaba sus días tumbado bajo un roble. En una ocasión, se le apareció Satanás. Jack le retó a trepar al roble. Justo cuando el diablo llegó a la copa del árbol, Jack talló una cruz en el tronco. Para impedirle descender. Entonces Jack hizo un trato con el demonio. Le dejaría bajar si nunca más volvía tentarlo con el juego o la bebida. Sin embargo, cuando Jack murió no pudo entrar en el cielo. Por sus pecados en vida. Y tampoco tuvo acceso al infierno. Por haber engañado al diablo. Para compensarlo, Satanás le entregó una brasa. Le serviría para iluminar su camino en la noche helada. El tránsito por el que debería vagar hasta el día del Juicio final. La brasa estaba colocada dentro de una cubeta ahuecada. Era un nabo. Y ardería por siempre como un farol. Al principio, el nabo se usó para fabricar los faroles de Jack. Hasta que los inmigrantes llegaron a Estados Unidos. Y allí advirtieron que las calabazas eran más abundantes que los nabos. Y de ahí comenzó esta icónica costumbre en el día de Halloween. El farol sirve mantener alejados a los espíritus de las casas y las personas. Por último, os cuento el origen de la costumbre del truco o trato. Surgió en 1930. Proviene de una práctica conocida como souling. Data del siglo 9. Era una especie de servicio para las almas. El 2 de noviembre era el Día de los Fieles Difuntos. Los primitivos cristianos iban por los pueblos mendigando pasteles de difuntos. Soul Cakes. Eran trozos de pan con pasas de uva. Cuantos más pasteles recibieran los mendigos, mayor sería el número de oraciones que rezarían por el alma de sus parientes fallecidos. En esa época se creía en la existencia del limbo. Donde los muertos permanecían un tiempo. Y se pensaba que las oraciones podían acelerar el ingreso de su alma al cielo. Las autoridades decidieron trasladar la práctica del truco o trato para controlar el vandalismo que había en la noche de Halloween. El 31 de octubre los irlandeses y escoceses celebraban las Mischief Night. Una noche traviesa. Y se dedicaban a realizar bromas pesadas. Como derribar cercos o enjabonar ventanas. Por ello, las autoridades propusieron otras alternativas de diversión familiar. Y surgieron los concursos de calabazas, los disfraces y las fiestas de Halloween. Y así fue como cambió esta costumbre. Desde los primitivos cristianos visitando casa por casa en busca de alimento y bebida. Hasta los niños que llaman a la puerta a por su truco o trato, esperando recibir sus dulces. En España Halloween también se celebra ahora. Aunque es más tradicional llevar a cabo el Día de Todos los Santos del 1 de noviembre. Un día en el que honra la memoria de los que ya no están con nosotros. Feliz Halloween para todos.