DE DRAGONES A DINOSAURIOS
Sobre este episodio
DE DRAGONES A DINOSAURIOS Muchos estudiantes se preguntan si existieron los dragones. Algunos creen que su paso se cruzó con el del hombre. En este vídeo trataré de dar una explicación a este mito. Lo primero que pensamos en cuanto escuchamos la palabra dragón… Es en un animal mitológico poderoso. Que escupe fuego y tiene alas. Sin embargo las únicas pruebas que hablan de su existencia se hallan en las leyendas. Esta palabra proviene del griego Drákon. Significa serpiente o serpiente de agua. De hecho, sus primeras representaciones se parecían más a serpientes que a los seres con escamas y alas que solemos ver. Esta figura aparece tanto en la cultura europea medieval como en la tradición asiática. Suelen relacionarse con la lucha. Algunos solían ser guardianes antiguos. Y custodiaban tesoros, conocimientos o seres. Tenemos que distinguir entre los dragones bondadosos de la antigua Asia y los crueles de la vieja Europa. Aunque esto siempre no fue así. Los dragones en Oriente suelen representar el bien. Son seres que traen buena suerte. Se les conoce como ‘long’. En la cultura asiática se asocian con las grandes fuerzas de la naturaleza. Los dragones del antiguo oriente no tenían alas ni escupían fuego. Pero sí que podían volar, porque eran mágicos. Hay varias representaciones de ellos. La típica suele ser la de un dragón con la cabeza de un caballo. Bigotes, grandes cuernos, cuerpo de serpiente y garras de águila. El dragón es un símbolo empleado tanto en China como en Japón. Un emblema del país. Incluso, de su casa real. Las representaciones más antiguas de los dragones son unos amuletos de jade de la cultura Hongshan china. Que tuvo lugar hace unos 6.700 años. Por el contrario, los dragones de la Europa medieval simbolizaron otros valores. Aparecieron en la cultura celta como una señal de poder. Se les relacionaba con los bosques. En las antiguas tribus del norte de Europa esta figura muestra su vertiente más maléfica. Luego, en la cultura griega, estos seres fueron temidos por sus dioses. El terrible Drákon era una serpiente gigante. Mientras que el antiguo Imperio Romano los dragones fueron unos seres sabios y poderosos. Los dragones camparon a sus anchas por el imaginario colectivo durante la Europa medieval. Su figura terminó de moldearse durante este período. A partir del siglo V comenzó a volar y a echar fuego por su boca. Y ya en el siglo 8 empieza a andar sobre cuatro patas. Las primeras referencias a dragones que escupen fuego aparecen en la Historia de los Reyes de Britania. Una obra escrita por el clérigo Godofredo de Monmouth sobre el año 1.130. Por lo tanto, el ardiente aliento del dragón bien pudo nacer de las minas de carbón de Gales y otros lugares. Sobre todo, cuando varios hombres con sus antorchas dieron con bolas de grisú y provocaron explosiones. Como no podían explicar el fenómeno, se inventaron lo de las llamaradas de la bestia. Y así, el dragón pasó a vivir bajo tierra y a expulsar fuego. Como en el infierno. La lucha contra el dragón era una metáfora de la defensa de los ideales cristianos. Estas criaturas habitaban en lugares lejanos que había que conquistar y liberar. Una de las leyendas más populares es la de San Jorge y el dragón. Hoy en día, San Jorge es el patrón de varias comunidades autónomas y también está presente en Gran Bretaña. De nuevo surge el dragón como un ser malvado y poderoso. Que oculta tesoros o princesas. Otros autores interpretan la lucha del hombre contra el dragón como una batalla contra los propios temores de la humanidad. Al vencer a la bestia, nos estaríamos librando de nuestros miedos, de una forma figurada. Existen diferentes teorías que intentan explicar su origen. La mayoría de ellas coincide en que nuestros antepasados descubrieron fósiles de animales antiguos. Cómo no sabían que estos eran de dinosaurios, tuvieron que inventarse una explicación. Los expertos apuntan a que identificaron huesos de enormes cocodrilos extintos por dragones. En muchos lugares donde se hallaron estos restos hay leyendas de estas criaturas. Durante la época de las cruzadas se exponían restos de cocodrilos del Nilo como si fuesen dragones. Muchos científicos señalan que los restos de los grandes fósiles de dinosaurios dieron lugar a la figura del dragón. Han dejado su rastro en todos los continentes. En la antigua Asia se pensaba que los huesos fosilizados de los dinosaurios eran de dragones. Incluso, se emplearon en pócimas medicinales. El mito se basa en el dinosaurio Dracorex. Este ejemplar vivió en Asia. Y su descripción encaja con la que se suele hacer de los dragones. Entonces, la mayoría de las leyendas draconianas están basadas en restos fósiles de mamíferos cuaternarios. De hecho, muchas cuevas de Centroeuropa llevan el nombre de la caverna o guarida del dragón. Sin duda, la rica tradición oral ha ido transmitiendo estos relatos y leyendas de generación a generación. El poder de la imaginación de sus narradores ha sido el verdadero artífice de este ser mitológico. Para muchos paleontólogos, los restos de los supuestos dragones no son más que… Un corta y pega de varios restos fósiles de hace miles de años. Una criatura imaginaria formada a partir del pez pulmonado, el dodo y el unicornio. Es posible que nunca existieran… Pero ya forman una parte inseparable de nuestra cultura popular.