DÓNDE ESTÁ LA TUMBA DE GENGIS KHAN
Sobre este episodio
DÓNDE ESTÁ LA TUMBA DE GENGIS KHAN Es uno de los conquistadores más grandes de la historia. Arrasó a sus rivales gracias a la ferocidad de su espada. Gengis Khan nació sobre el año 1162. En 25 años logró un imperio del tamaño de África. Se extendía desde el Océano Pacífico al mar Caspio. Fundó el primer Imperio Mongol y unió a las tribus nómadas de Asia. Su reino agrupó a China, Turquía, Turkestán, Irán, Irak y una parte de Rusia. En realidad, se llamó Temüjin, un nombre que significa ‘el mejor acero’. Tras la gloria, falleció el 18 de agosto de 1227 por causas desconocidas. No se sabe dónde está la tumba de este temido conquistador. Él mismo pidió ser enterrado sin marcas, sin nada que sirviera para identificar la ubicación de su descanso eterno. Para asegurar el secreto, se hizo enterrar con sus seis gatos. El cortejo fúnebre segó la vida de todo aquel que se cruzó en su camino, según la leyenda. Incluyendo a los esclavos que construyeron su tumba y a los propios soldados que los asesinaron. Otra parte de la tradición nos cuenta que un millar de hombres galoparon sobre la tumba para borrar su rastro. El folclore mongol cita que se llegó a desviar el curso de un río para ocultar su pista. O que se plantaron miles de árboles para proteger su lugar de reposo. A finales del siglo 18 Marco Polo escribió que se desconocía el paradero de sus restos. Sin embargo, la hipótesis más aceptada es que descansa en algún punto del lugar donde nació. En Khentii Aimag, cerca del río Onon. Otros sitúan la tumba en la montaña Burkhan Khaldun, en un área llamada Ikh Khorig, el gran tabú. Es una tierra sagrada para los Mongoles. Los arqueólogos no pudieron acceder a ella hasta 1989. Ese año se formó una expedición de expertos japoneses y mongoles. Duró cuatro años y buscaron la mítica tumba mediante ultrasonidos. Fracasaron. Eso sí, hallaron 1380 tumbas de otros nobles mongoles. 40 años. Es el tiempo que empleó el multimillonario norteamericano Maury Kravitz en hallar la tumba del dirigente Mongol. Al final, falleció en el 2012 sin conseguirlo. Hoy en día, la búsqueda continúa. Drones, tecnología no invasiva, ultrasonidos, satélites... La ciencia de vanguardia puesta al servicio de la arqueología. De momento, los restos del conquistador siguen perdidos en las brumas del tiempo.