EL GENETISTA ESPAÑOL LLUÍS QUINTANA PUBLICA HUMANOS
Sobre este episodio
EL GENETISTA ESPAÑOL LLUÍS QUINTANA PUBLICA HUMANOS El principal problema de la humanidad hoy en día es que tenemos mentes paleolíticas, instituciones medievales y tecnología que parece de dioses. El ser humano es un tipo de simio muy extraño, tremendamente adaptativo. Surgió en África hace unos 200.000 años y migró de allí para poblar casi el planeta entero. En ese tránsito se mezcló con otras especies humanas ancestrales y activó la revolución neolítica. Puso a raya a una turbamulta de microbios malignos que lo amenazaban, dominó las tierras y los mares y hoy sueña con vivir en otros planetas. El biólogo y genetista español Lluís Quintana recoge todos estos hechos en su libro ‘Humanos’. Se han realizado grandes avances para lograr extraer Adn de fósiles. Esto ha propiciado que la disciplina de la genética de poblaciones entre en su edad de oro. Estudiar genética se ha vuelto crucial para la medicina. Por ejemplo, gracias a la genética descubrimos al hombre de Denisova. Y eso que solo encontraron la falange de uno de sus dedos. Y sabemos que los neandertales europeos se cruzaron con nosotros. Todos los humanos de fuera de África tenemos en torno a un 2% de genoma neandertal. Es decir, somos una especie mestiza. Algunos de nuestros antecesores copularon con neandertales o denisovanos y dejaron su impronta en nuestro genoma. Al menos hubo cuatro mestizajes distintos en Europa. Hay nativos americanos que suman a su origen asiático la parte europea, que llegó en la época colonial, una parte africana, que se dio con el tráfico de esclavos. Ahora se puede trabajar con el genoma entero. Y este nos dice que podríamos haber surgido de África Occidental. Lo intuimos por unos restos de Marruecos de hace 300.000 años. El experto afirma que la mayor parte de la variación ocurre entre individuos de un mismo grupo. Por lo tanto las grandes diferencias no las encontramos entre poblaciones o razas. Por tanto, desde un punto de vista científico, la definición de raza no es aplicable a los humanos. Son reconstrucciones sociales, ideológicas que no tienen que ver con la biología. No hablemos de razas, sino de variación genética geográficamente adaptada. Por ejemplo, ciertos grupos humanos de África han logrado un sistema inmune que les hace resistir la malaria. Es algo que se nota en sus glóbulos rojos. Sin embargo no hay ningún sustento científico para afirmar que hay bases genéticas o biológicas de la inteligencia. Según el autor, no venimos del simio, somos uno. En cambio, este simio suma casi 8.000 millones en todo el mundo y ha viajado a la luna, mientras que de nuestro rimo más cercano, el chimpancé, apenas quedan 200.000 ejemplares. Sin duda, hay muchos factores que han favorecido nuestro desarrollo. A destacar, nuestras características cognitivas. Nuestra gran capacidad de adaptación también ha tenido su reverso negativo. Nos hemos vuelto invasivos. La selección natural sigue actuando en el presente. Por ejemplo, con nuestra tolerancia a la lactosa. Los avances médicos han influido. Antes, sólo el 38% de la población llegaba a los 40 años. Hemos alargado la esperanza de vida. No olvidemos que la selección natural y la evolución siguen su curso, aunque tratemos de alterarlo. Ya hemos visto algunas ideas del autor a cerca de quienes somos y de dónde venimos. Por último, nos faltaría saber a dónde vamos. El genetista espera que hacia un mundo más respetuoso en general. Con el medio, la diversidad y las diferencias humanas.