LA DESMESURADA VIDA DE ANDRE EL GIGANTE
Sobre este episodio
LA DESMESURADA VIDA DE ANDRE EL GIGANTE André el Gigante nació en Francia en 1946 y debutó en París con solo 18 años. Siendo muy joven, se le diagnosticó ‘gigantismo’. Esta enfermedad le hizo crecer hasta los 2, 24 m de altura y 240 kg de peso. Su rostro fue un icono tanto en la lucha libre, como en múltiples campañas publicitarias y películas de la década de los 80 a los 90. En este vídeo repasaremos su breve vida. Fue hijo de emigrantes, búlgaro y polaca, que trabajaban en el campo. André ya medía 1,91 cm a los doce años. Sus hermanos recuerdan que, gracias a su envergadura, podía realizar el trabajo de tres hombres. De adolescente practicó el fútbol primero, aunque luego se pasó al rugby. Para entrenarse, André pasó bastante tiempo en el gimnasio. Y fue en ese ambiente, donde entabló contacto con varios luchadores. Un día, un luchador se lesionó y le pidieron al joven que le sustituyera. Al poco tiempo, André partió hacia Paris para convertirse en luchador profesional. A finales de los 60 su nombre para el ring era el del Gigante Ferré, un apelativo sacado del legendario personaje del folklore francés. Su éxito le llevó a recorrer diversos países, como Alemania, Japón o Canadá. En este último país conoció al fundador de la WWF. Enseguida, se interesó por André y le contrató para su espectáculo. En ese momento dieron forma a su personaje en el cuadrilátero. André representaría a un gigante, un fenómeno de la naturaleza y tenía que moverse lenta y pesadamente ante sus rivales. Su debut en la WWF fue en octubre de 1973. A principio de los 80, ya era toda una estrella dentro de esa federación. Sin embargo, tras el éxito, el dinero y la fama, su vida estuvo maraca por los achaques que le genera su gigantismo. André sufrió fuertes dolores de espalda, lesiones de todo tipo y problemas en sus articulaciones. Estas bajas fueron camufladas en las competiciones bajo la excusa de que había sido descalificado o expulsado temporalmente. A finales de los 80, André cumplió 40 años. Su salud ya estaba gravemente afectada y sus apariciones sobre el ring se redujeron. Hay varias leyendas sobre su capacidad para ingerir alcohol. Una de ellas, cuenta que una noche en Pennsylvania llegó a beberse 127 latas de cerveza, unos 44 litros, en el bar de su hotel. Por supuesto, se desmayó y pasó allí el resto de la velada, ya que nadie fue capaz de levantarlo del suelo. André participó en algunas series y películas a lo largo de su carrera. Destaca su intervención en: Conan el destructor. Su papel más querido por él mismo fue en la película de 1987, titulada: La princesa prometida. En esta cinta interpretó al gigante Fezzik. Su último gran momento de gloria ocurrió durante el combate contra Hulk Hogan en 1988, donde le arrebató el título de campeón. En 1992 André ya no pudo seguir y se retiró. Al año siguiente falleció su padre y decidió viajar a Francia para acudir al funeral. Sus últimos días los pasó feliz en su tierra. La noche del 27 de enero, su corazón se paró, mientras dormía. André será recordado como uno de los luchadores más carismáticos de la WWF. Y fue el primero en ser incluido en el salón de la fama de esta organización, tras su muerte. Sus amigos le describen como una persona generosa que tuvo que adaptarse a un mundo que no estaba hecho a su medida. Su físico se lo dio todo, pero también fue su perdición.