MEDICINAS MORTALES
Sobre este episodio
MEDICINAS MORTALES La venta de medicamentos falsificados es 25 veces más rentable que el tráfico de drogas. Es el nuevo gran negocio del siglo, mueve 57.000 millones de euros al año. Veamos cómo funciona este peligroso mercado. Viagra. Es uno de los medicamentos más rentables de la historia y también el más falsificado. Se dice que la Cia lo usó como moneda para pagar a sus soplones en la guerra de Afganistán. Llegó a ocupar el 25 por ciento del tráfico mundial de spam. Viagra compite con otras marcas y genéricos más baratos, desde que expiró su patente hace un año. Eso lo convierte en una opción tentadora para los falsos vendedores. El coste de producción de una pastilla ilegal de este medicamento es de 3 céntimos en China o la India. En Internet se vende desde 2 euros. Por lo tanto, hay un margen de beneficio de un 6.000 a un 20.000 por ciento. Ni las drogas son tan lucrativas. Estos son los datos que maneja el Instituto de Seguridad Farmacéutica. El Viagra es solo la punta del iceberg del peligroso negocio de la venta de medicamentos falsificados. Además, el riesgo para los delincuentes de este mercado no es muy grande si se compara con las penas a las que se enfrentan los narcotraficantes. La Interpol coordina cada año varias redadas cibernéticas y en aduanas. El año pasado, realizó la operación Pangea. Participaron 100 países, se detuvo a 58 personas y decomisaron casi 10 millones de medicamentos peligrosos, cerrando unos 9.000 sitios webs vinculados a la venta on-line ilegal. La mayoría de estas sustancias provenían de China o la India. A parte de los mencionados potenciadores sexuales, había suplementos alimentarios, dietas milagrosas, anabolizantes, pastillas abortivas o, incluso, anticancerígenos. En esta falsa botica mundial había de todo: Compuestos contra la malaria, para bajar la tensión, para las enfermedades coronarias, antigripales y cócteles contra el sida. La Organización Mundial de la Salud estima que hasta el 10 por ciento de los medicamentos de todo el mundo son falsificaciones. Pueden contener el principio activo correspondiente pero no en las proporciones necesarias o puede que no se elaborase en las condiciones higiénicas idóneas. En 2008 murieron 149 personas en los Estados Unidos a causa de un anticoagulante contaminado procedente de China. En 2012 se produjo un brote de meningitis por un esteroide de origen desconocido que ocasionó 64 fallecidos y 700 afectados en Estados Unidos. En este país hay millones de ciudadanos sin seguro que no pueden pagar muchos de los fármacos a los precios que marcan los laboratorios. Es un problema complejo. Una guerra de intereses mundial. No se trata sólo de las farmacéuticas y los estafadores, el conflicto se extiende entre el Primer Mundo y los laboratorios legales que fabrican genéricos. La India es la farmacia del mundo desde que abolió las patentes en los años 70. Es la gran exportadora de genéricos a los países pobres. Aunque también a los ricos. Por ejemplo, es el segundo proveedor al mercado americano. Parece que le ha declarado la guerra a los grandes laboratorios. El problema es que hay de todo: buenos laboratorios indios que cumplen con las normativas y otros que no. La Oms calcula que uno de cada cinco fármacos fabricados allí es falso. En España el comercio de fármacos ilegales no es alto. Es prácticamente imposible que se cuelen en las farmacias. La venta por internet sigue siendo su lugar peligroso habitual, por donde pueden entrar. El drama más grave se da en África. La Oms cree que en países como en Nigeria, la mitad de los medicamentos son falsos. Allí, los estafadores llegan a mezclar ingredientes nocivos como: talco, raticidas o ácido bórico. Unas 700.000 personas mueren cada año en África por consumir fármacos falsos contra la malaria y la tuberculosis. Estas víctimas los compran, no son efectivos y terminan muriendo de malaria y tuberculosis. Hay falsificadores de distintos perfiles. Los hay que trabajan en empresas legales y luego adulteran los principios activos de algunos medicamentos para suministrarlos a las redes criminales. Otras bandas se asientan en barrios pobres y venden las falsificaciones en plena calle. Incluso, añaden pequeñas cantidades de los compuestos genuinos para que pasen unas pruebas químicas sencillas y engañen a ciertos controles. En resumen, los fármacos contra la impotencia sexual, los antidepresivos, dietéticos y anabolizantes son los más falsificados con destino a los países ricos. Los de primera necesidad: vacunas, antidiarreicos, etc…van a los pobres. El comercio electrónico de medicamentos en España está regulado. Solo se pueden adquirir los que no necesitan receta. Aunque los sitios webs deben estar vinculados a oficinas de farmacia autorizadas y lucir el logotipo europeo que certifica su legalidad. La información es poder. Seamos conscientes del peligro de estos medicamentos que pueden ser mortales.