LA FE DE LOS MANDATARIOS EN LOS ADIVINOS
Sobre este episodio
LA FE DE LOS MANDATARIOS EN LOS ADIVINOS Dirigentes políticos de todo el espectro ideológico han mostrado su fe en los adivinos a lo largo de la historia. A ellos han recurrido, discretamente, para anticiparse al futuro. Hitler y Churchill se fiaban de los augurios de magos y videntes en plena Segunda Guerra Mundial. Fidel Castro o Reagan también consultaron a sus brujos y chamanes de cabecera, más que a sus ministros. Reyes, reinas, emperadores…son muchas las altas personalidades que han tenido a su lado a videntes, magos y brujos. Según el ciclo artúrico, Merlín fue un mago galés que vivió en el siglo sexto. Aunque algunos autores sostienen que es un nombre genérico con el que se conoció a los magos. Otras investigaciones aseguran que Merlín fue la personalización de un mito en el que coincidieron diversos arquetipos. La leyenda cuenta que Merlín fue el consejero del rey Arturo durante el tiempo que este gobernó en Camelot. Incluso, ayudó a sacar la espada Excálibur de la roca. Una hazaña que otorgaba el trono de Inglaterra al que lo consiguiera. John Dee fue un matemático, ocultista y alquimista inglés nacido en el 1527. Felipe II le pidió que le realizase un horóscopo para ver qué le depararía la vida. A pesar de sus convicciones religiosas, este monarca era aficionado a las artes ocultas o lo que hoy sería una protociencia. En la actualidad, algunos políticos aún recurren a ellos para consultar sus asuntos. Este sería el caso de Donald Trump o Putin. Merlín o Rasputín desempeñaron un papel importante en la toma de decisiones de sus respectivas cortes. Pasando por Hanussen, quien enseñó a Hitler técnicas de oratoria para captar la atención del público durante los actos de partido. A cambio, este mago tuvo acceso a información privilegiada. Otro colaborador conocido fue Aleister Crowley. Fue el mago inglés más popular del siglo 20. En plena Segunda Guerra Mundial, contactó con Churchill para ofrecerle las claves que servirían para derrotar a los alemanes. Según Crowley, si la esvástica era una cruz en movimiento, su rotación podía detenerse trabando sus aspas con la señal de la V. Por eso, el mandatario inglés aparece en algunas fotografías haciendo la V de victoria con sus dedos. Más adelante la bruja Adelina, de origen gallego, se ocupó, durante más de dos décadas, de contrarrestar las malas energías que le enviaban a Jordi Pujol. Por último, aparte de la bélica, en la retaguardia se libró una guerra oculta y paranormal. Esto tuvo lugar durante la II Guerra Mundial o en plena Guerra Fría. Ese fue su lugar, videntes, magos y augures que desde la trastienda del poder, modelaron la historia.