CÓMO RECUPERAR LA ATENCIÓN Y DISFRUTAR DEL PLACER DE ESTAR PRESENTES
Sobre este episodio
CÓMO RECUPERAR LA ATENCIÓN Y DISFRUTAR DEL PLACER DE ESTAR PRESENTES A muchos les resulta difícil resistirse a echar un vistazo al móvil, aunque estén rodeados de amigos y no esperen nada urgente. O concentrarnos en una tarea sin distraernos con nada. Una de las causas de este problema hay que buscarla en la pérdida de una habilidad innata: La atención sostenida. Esta habilidad está en caída libre debido al exceso de información en el que vivimos, en especial, con la llegada de los dispositivos móviles. Según un artículo de la revista Science, desde 1985 al 2007 la información a la que estábamos expuestos, a través de cualquier soporte, se multiplicó por cuatro. Vivir rodeados de tanta información, tan volátil y que caduca tan rápido, nos conduce a un mundo de constantes distracciones. Todo ello tendrá consecuencias poco deseables, que no vemos a simple vista. El hábito de leer mensajes breves o de pasar vídeos rápidamente, acostumbra a nuestra mente a quedarse en lo superficial, a no profundizar. Están pensadas para que consumamos contenido, no para que reflexionemos sobre ello. Reflexionar requiere tiempo, esfuerzo y alejarnos de las distracciones. De hecho, estar expuestos a interrupciones perjudica a nuestras respuestas a los problemas. Un estudio de Hewlett Packard demostró que la distracción tecnológica reduce el cociente intelectual, con el que trabajamos, 10 puntos. Los estudiantes que están acostumbrados a recibir mensajes en el móvil, obtienen un 30% de peores notas que aquellos que se concentran en la tarea. Otro estudio de la Universidad de California llega a afirmar que un profesional en la oficina es capaz de focalizarse en una misma actividad un máximo de tres minutos. Incluso, que un estudiante cambia de tarea cada 65 segundos. Si nuestra mente está llena de distracciones nos volveremos más torpes, afectará a nuestras relaciones personales y, por ende, a nuestra propia satisfacción vital. Es difícil darle el valor que merecen nuestros seres queridos, si estamos atrapados con el móvil. O, sencillamente, es complicado disfrutar plenamente de algo, entrando en un estado de flujo, si nos interrumpen con cualquier cosa. Pero no está todo perdido, la buena noticia es que tenemos la capacidad de entrenar nuestra atención sostenida. Primero deberemos lidiar con los factores internos que nos hacen más sensibles a las distracciones, como: el aburrimiento, huir de situaciones incómodas o de lo que nos duele. Luego, haremos un análisis introspectivo y una autocrítica honesta sobre el uso de los dispositivos en nuestra vida. Para ver que emociones intentamos aliviar y el precio que pagamos. Tras la reflexión y autocrítica, pasaremos a la acción. Intentaremos reducir nuestras distracciones al máximo. Por ejemplo: Nos comprometeremos en serio a consultar las redes o el correo sólo a determinadas horas. Según lo vayamos haciendo así, iremos afianzando el control sobre los dispositivos. Por último, para recuperar nuestra atención, no solo basta con reducir las distracciones. Además, hemos de sustituirlas por algo. Deporte, descansar sin hacer nada, disfrutar de una conversación, aficiones al aire libre o leer. En resumen, aprender a invertir el tiempo en aquello que nos hace más felices y realizados. Así que hagamos ese compromiso serio para recuperar nuestra atención sostenida. Y así disfrutaremos del placer de estar presentes.