Episodio 26 - Practicas para tranformar el miedo Parte 2 - Sigue tu respiracion
Sobre este episodio
Como te comenté en el episodio anterior, en esta temporada la invitación es a dejarnos guiar por el maestro zen vietnamita, Thich Nhat Hanh, en su serie de 8 Prácticas para transformar el miedo , que son ejercicios destinados a transmutar el miedo en claridad. Cada semana practicaremos uno de los 8 ejercicios de la secuencia que el maestro Nhat Hanh propone en su libro titulado MIEDO, donde nos regala toda una serie de prácticas para aprender a vivir sin miedo. Como lo dice el mismo maestro Hanh: “El único modo de liberarnos del miedo y ser realmente felices consiste en reconocerlo y ver profundamente en su fuente. Dejemos de querer escapar del miedo, permitamos que aflore en nuestra conciencia y mirémoslo directa y fijamente a los ojos. La práctica de la atención a la respiración nos ayuda a experimentar paz y alegría. Cuando nos concentramos en la respiración, dejamos de vernos arrastrados por los pensamientos relativos al pasado y el futuro y acabamos liberándonos de todos los pensamientos. Son muchas las cosas que podemos ver cuando respiramos con atención plena. Podemos, por ejemplo, conectar con el milagro de la vida porque cuando respiramos conscientemente nos damos cuenta de que estamos vivos. Estar vivo es algo fantástico. Estar presente aquí y ahora y respirando es un auténtico milagro. Estar vivo es uno de los milagros más grandes de la existencia. Esto es algo que saben muy bien tanto los padres que sostienen a su bebé recién nacidx como quienes están postrados en su lecho de muerte. Estar vivo, respirando y caminando sobre este planeta, es algo maravilloso. La concentración y la atención plena nos permiten conectar con esta realidad y vivir cada momento de nuestra vida cotidiana como si de un milagro se tratara. Y para ello no es preciso esperar a mañana, sino que podemos hacerlo hoy, ahora mismo. En cualquier momento podemos generar la energía de la plena consciencia. Nuestra práctica es muy concreta y sencilla. Cuando inspiras y prestas realmente atención a tu inspiración, se produce un cambio al instante. En tal caso, estás más presente y conectado con la realidad… Entonces empiezas a vivir tu vida con más profundidad. El grado de contacto que alcanzas con la realidad depende del modo en que ves y respiras…” El primer ejercicio que practicamos la semana anterior consistía en identificar la inspiración y la espiración, mientras que el segundo que vamos a practicar esta semana consiste en seguir, durante todo su recorrido, ambas fases de la respiración. Comencemos… Como lo hemos hecho en otros ejercicios, si puedes siéntate cómodamente y separa tu espalda del respaldo de la silla. Relaja tus hombros. Relaja tu mandíbula. Relaja completamente tus manos y, si puedes, cierra tus ojos. El ejercicio de hoy consiste en reconocer que «inspirando, sigo todo el recorrido de mi inhalación de comienzo a fin; al espirar, sigo todo el recorrido de mi exhalación de comienzo a fin». La inspiración puede durar dos, tres, cinco segundos o más. Se trata de seguir la inhalación completa sin interrupción, de comienzo a fin y disfrutando de todo su recorrido. De ese modo, la concentración se tornará cada vez más poderosa. Así es como nos ejercitamos en la concentración. La atención plena lleva en sí la energía de la concentración y, cuando hay concentración, las condiciones son propicias para que en cualquier momento florezca la visión profunda. Vamos a hacer respiraciones largas y profundas tomando y soltando el aire por la nariz. Recuerda, simplemente se trata de seguir todo el recorrido de tu inhalación y tu exhalación de principio a fin… Empecemos… «inspirando, sigo todo el recorrido de mi inhalación de comienzo a fin; al espirar, sigo todo el recorrido de mi exhalación de comienzo a fin».