Del impulso al caos solo hay un paso
Sobre este episodio
Como sabes, desde hace varios años trato de mantenerme el margen del vaivén de los medios de comunicación, de sus histeria, de sus mensajes que intentan perpetuar un modelo educativo y de valores que está caduco , que le ha hecho mucho daño a la sociedad. Eso, sin embargo, no significa que esté alejado de lo que ocurre, de fenómenos sociales que a todos nos afectan por igual. Y uno de ellos, que es una terrible realidad cotidiana en Latinoamérica, en especial en países como México, Argentina o Colombia, es la violencia contra la mujer. Es una enfermedad social de graves consecuencias que, si bien siempre ha existido, en los últimos tiempos se hizo visible . Y, por lo menos en lo que a mí especta, nos mostró algo que no deseaba ver, que me conmueve profundamente. Lo más terrible es que se trata de un mal que se cocinó a fuego lento durante mucho tiempo y, lo peor, con la complacencia de todos . Sí, porque, aunque nunca hayas realizado un acto de estos, así no hayas sido cercano a uno, si guardaste silencio o si elegiste mirar para otro lado eres cómplice. ¡Somos cómplices! Y nadie, absolutamente nadie, puede tirar la primera piedra libre de culpa.