¿Mejor solo que mal acompañado?
Sobre este episodio
Uno de los miedos más aterradores, de esos que queremos evitar a toda costa, es aquel de quedarnos solos, de sentirnos solos. El hombre, por naturaleza, es un ser social, es decir, está hecho para vivir en comunidad, que no es algo distinto a vivir con otros . En la teoría está muy bien, solo que a veces, muchas veces, en la práctica nos lleva a cometer un grave y costoso error. Si vives en algún país de Latinoamérica, seguramente escuchaste un popular dicho según el cual “Mejor estar solo que mal acompañado” . Si bien aplica a cualquier actividad de la vida, por lo general está conectado con las relaciones personales, en especial, las sentimentales . Se invoca después de una ruptura, en medio de ese dolor que nos produce la terminación del vínculo. En medio del despecho, de ese “te amo, pero también te odio” que nos da vueltas y vueltas en la cabeza, gritamos los cuatro vientos que es “Mejor estar solo que mal acompañado” . Sin embargo, apenas el dolor se atenúa, apenas la rabia se disipa, apenas se recupera la alegría, volvemos a bajar la guardia y, de nuevo, quedamos expuestos a andar en malas compañías .