Sin un plan, tampoco habrá resultados
Sobre este episodio
Cada día te despiertas, te alistas, vas al trabajo o a la actividad a la que te decidas (puede ser el estudio) y por la noche regresas a casa, a descansar. Eventualmente, separas un rato para tomar un café con un amigo, o para ir al cine con tu pareja, o para visitar a tus viejos en casa. Y así son todos los días, uno tras otro, hasta que te invade la angustia: ¿por qué no avanzo, por qué? Una de las realidades más desoladoras del mundo moderno es que los seres humanos no sabemos ser felices. De hecho, el 99,99 por ciento de las personas ni siquiera sabe con exactitud qué es eso que llama felicidad , no sabe cómo alcanzarla. Peor aún, cree que se trata de un lugar lejano, algo así como la meta de una ultramaratón, pero nunca llega a ese punto y, entonces, nunca es feliz. Ahora, si asumiéramos la vida como si fuéramos un atleta de alto rendimiento y quisiéramos ganar una ultramaratón, quizás nos iría mejor. ¿Sabes por qué? Porque la persona que se anima a pararse en la línea de salida de una competencia como esta, que suele disputarse sobre 40, 50, 80 o 120 kilómetros, durante meses desarrolla un detallado y completo plan de entrenamiento.