Adiós a la culpa: Por qué comer mal no significa falta de amor propio
Sobre este episodio
¿Alguna vez te has sentido culpable por pedir comida a domicilio después de un día agotador? No es falta de amor propio. No es falta de voluntad. Y no es que no te importe tu salud. Es que estás intentando tomar buenas decisiones cuando llegas al final del día sin tiempo, sin energía y con la cabeza saturada. En este episodio de Nutrición sin Fricción hablamos de por qué comer mal no significa que te quieras menos. Olvídate de la psicología barata de internet: descubre cómo funciona tu energía cognitiva , por qué el entorno te lo pone difícil y cómo dejar de cargar con una culpa que no te ayuda a cambiar de hábitos .