Un corazón limpio ante la ofensa.
Sobre este episodio
Gálatas 6:9 nos recuerda que no nos cansemos de hacer el bien, porque a su tiempo cosecharemos si no desmayamos. A veces, los cambios no se ven tan rápido como quisiéramos, pero Dios sigue trabajando en nosotros. Amar a quienes nos han lastimado no es fácil, pero es una oportunidad para demostrar que nuestro corazón está siendo transformado por Él. No permitamos que la ofensa nos robe la paz ni que el dolor nos convierta en aquello que nos hirió. Pidámosle a Dios la gracia de perdonar, de amar sin guardar rencor y de mantener un corazón limpio, aun cuando otros no hayan actuado bien con nosotros. No desmayes en hacer el bien. Aunque hoy no veas el fruto, sigue sembrando amor, porque Dios conoce tus intenciones y, a su tiempo, llegará la cosecha.