La apatía: dejando de sentir.
Sobre este episodio
¿Te has preguntado cómo la apatía puede afectar nuestras vidas sin que nos demos cuenta? En Mateo 9:37, Jesús nos recuerda que «la mies es mucha, pero los obreros pocos» . Jesús miró a las personas con compasión; no vio una multitud más, sino corazones necesitados de amor, esperanza y salvación. A veces, la rutina nos hace indiferentes al dolor de los demás, pero Dios nos llama a mirar con sus ojos y sentir con su corazón. Que la apatía nunca apague nuestra compasión, porque donde hay alguien que necesita amor, también hay una oportunidad para servir y reflejar a Jesús.