Cuando el cansancio nos hace querer rendirnos
Sobre este episodio
1 Reyes 19:4 El cansancio muchas veces no es el origen de nuestro dolor, sino el detonante de algo que llevamos tiempo cargando en el corazón. Hay momentos en los que seguimos caminando, sonriendo y cumpliendo con nuestras responsabilidades, pero por dentro estamos agotados. Elías, después de haber visto el poder de Dios, llegó a un punto de su vida en el que se sentó debajo de un enebro y deseó morir. Aquel hombre que había experimentado grandes victorias espirituales también conoció el agotamiento, el miedo y la desesperanza. La historia de Elías nos enseña que incluso una persona de fe puede llegar a sentirse sin fuerzas. A veces, después de grandes batallas, llega un cansancio tan profundo que nos hace pensar que no vale la pena continuar. Pero no debemos tomar decisiones definitivas desde un momento de agotamiento. Lo hermoso de esta historia es que Dios no respondió al cansancio de Elías con un reproche, sino con cuidado. Le permitió descansar, le dio alimento y lo fortaleció para continuar su camino.