Su propia casa
Sobre este episodio
Mi hijo de seis años hizo un amiguito. Le dije que lo invitara a jugar a casa y me contestó: "¿Y por qué lo voy a invitar a su propia casa?". Desde entonces cuento lo que no cuadra: el correo con otro apellido, los vecinos que no saludan, un invierno que no logro recordar completo. Y una fecha que falta: el día que compramos esta casa.