Tres cortas, tres largas
Sobre este episodio
Mi abuela no le temía a morir. Le temía a que del otro lado hubiera alguien esperándola. En su funeral, las seis velas parpadearon tres cortas, tres largas, tres cortas: SOS en morse. Creí que solo estaba saludando… hasta que las llamas deletrearon la palabra siguiente. Y luego una más, dirigida a mí.