D-003 | Se delegan tareas, pero no decisiones
Sobre este episodio
¿Qué ocurre cuando una persona responde por un resultado, pero necesita autorización para tomar las decisiones necesarias para conseguirlo? En este tercer episodio de Los 100 dolores empresariales , analizamos qué sucede cuando una empresa reparte tareas y responsabilidades, pero mantiene la capacidad de decidir concentrada en la dirección. Los responsables coordinan equipos, gestionan clientes o cumplen objetivos, pero ante cualquier excepción, cambio de prioridad o uso diferente de los recursos deben detenerse y consultar. También vemos por dónde empezar a corregir esta situación: definir qué puede decidir cada responsable, establecer límites claros, compartir la información necesaria y diferenciar qué decisiones pueden tomarse de forma autónoma, cuáles requieren consulta y cuáles deben permanecer en dirección. El objetivo no es que cada persona decida sin límites, sino que quien responde por un resultado tenga también margen real para influir en él.